La revisión del plan de inversión se ha confirmado este jueves durante la presentación de los resultados del último ejercicio financiero. De acuerdo con la compañía, los beneficios subyacentes crecieron un 14% en 2014, para situarse en 22.600 millones de dólares.
En el último trimestre de 2014, los beneficios se contabilizaron en 4.200 millones de dólares, frente a los 2.200 millones registrados en el mismo periodo el ejercicio anterior.
Sin embargo, las ganancias por acción se mantuvieron estables, provocando una caída del 3,8% del valor del grupo en la bolsa de Londres a primera hora de la mañana.
"Estamos actuando con prudencia y debemos tener cuidado de no reaccionar de manera exagerada a la reciente caída en los precios del petróleo", señaló el director ejecutivo de Shell, Ben van Beurden.
"Shell está tomando decisiones estructuradas para equilibrar crecimiento y rendimientos", añadió el responsable del grupo con una plantilla mundial de 90.000 trabajadores.
Shell es la primera de las grandes petroleras en publicar sus cuentas financieras de 2014. La industria se resiente de una caída cercana al 60% en el precio de crudo desde el pasado verano.

