"El oso polar presentaba un cuadro clínico terminal debido a su avanzada edad", explica el comunicado. Arturo tenía, al momento de morir, 31 años, y desde los ocho vivía en el país austral.
"El preciado animal falleció por un desbalance hemodinámico, lo que desencadenó en una descompensación multisistémica", informó el zoológico.
Desde el 1 de julio, cuando la salud de Arturo empezó a decaer, funcionarios de la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento territorial y trabajadores del zoológico lo acompañaron, para hacer su muerte lo menos dolorosa posible.
Arturo adquirió fama mundial en 2014, cuando fotos del animal sufriendo en el verano argentino, bajo una temperatura de 40 grados centígrados, le dieron la vuelta el mundo, razón por la cual fue nombrado el "animal más triste del mundo".
The world is watching! #freearturo Bring him to #Churchill @CFKArgentina @CasaRosadaAR pic.twitter.com/np3jzC4df5
— Brittany May (@bmay4real) 14 июля 2014 г.
