Netanyahu es sospechoso de estar vinculado a dos causas penales: el Caso 1000, por la aceptación de regalos de alto valor y por la supuesta confabulación con el grupo mediático Yedioth Ahronoth, Caso 2000.
Además de estos escándalos, la familia Netanyahu también tiene que lidiar con el juicio de la esposa del primer ministro, Sara, que comparecerá ante los jueces el 7 de octubre por presuntos gastos excesivos en comidas y alimentos de consumo personal pagados con el dinero de los contribuyentes israelíes.
