Están avisados
"Para nosotros, es evidente que estas plantas de producción en las que participa Ucrania y que fabrican armas para Ucrania son objetivos militares. Si los gobiernos de estos países [europeos] creen que albergar objetivos militares en su territorio es seguro para su población, que así lo piensen", expresó Miroshnik.
Al respecto, destacó que "el Ministerio de Defensa [ruso] ha advertido que este tipo de instalaciones de producción se han establecido abiertamente en Italia, Gran Bretaña, Alemania y otros países", y enfatizó que estos países "son cómplices en este proceso". Miroshnik detalló que "los militantes ucranianos recibieron entrenamiento en numerosos territorios de otros Estados y algunos países utilizan sus territorios como depósitos logísticos para las armas que se entregan a los militares ucranianos".
"Si partimos del convenio sobre la neutralidad de los Estados que se adoptó hace más de un siglo, el Convenio de La Haya de 1907, podemos afirmar sin duda que estos países no son neutrales", sentenció.
En opinión del profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México Ernesto Carmona Gómez, "en los conflictos armados, señalar las cadenas de suministro como objetivos militares es algo lógico".
"No olvidemos que quien empieza esta tónica es la propia Europa, diciendo 'vamos a sancionar a Rusia y vamos a sancionar a quien comercie con Rusia'. Ni siquiera [se refirió] a quien le suministre armamento, sino 'a quien comercie, quien le compre su petróleo, lo vamos a sancionar'. Entonces [los europeos] son los primeros en involucrar a más países, incluso como si estuviesen en el colegio: 'quien le hable es acreedor a meterse en el paquete de enemigo'", ejemplifica el también analista político internacional.