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La reunión entre Milei y Thiel "refleja el interés de EEUU en el Gobierno argentino"

El presidente argentino Javier Milei recibió al empresario fundador de Palantir en la Casa Rosada, en la tercera visita al país del magnate desde que asumió el mandatario libertario. "Forma parte del poder tecnológico norteamericano, de su influencia política y de toda la estrategia de dominio del hemisferio occidental", dijo a Sputnik un experto.
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Javier Milei recibió este 24 de abril en la Casa Rosada al empresario estadounidense Peter Thiel, fundador de Palantir, en el marco de una visita reservada que el magnate desarrolla desde hace más de una semana en Argentina. El encuentro termina de profundizar un vínculo que combina una expresa afinidad ideológica y proyección internacional de la mano de una de las figuras centrales del debate público en Washington.
La reunión se enmarca en una serie de contactos previos que Thiel mantuvo con la actual Administración. Días atrás, el empresario se reunió con el asesor presidencial —y estratega central del ecosistema gubernamental—, Santiago Caputo, para abordar el posicionamiento de Argentina y, sobre todo, de su presidente en el nuevo contexto global, habida cuenta del férreo alineamiento profesado hacia el presidente Donald Trump.
El rasgo que vuelve más sensible su desembarco en Buenos Aires es Palantir, la empresa de análisis de datos que fundó en 2003 y que creció con apoyo de la CIA. La firma trabaja con agencias de inteligencia, fuerzas armadas, así como organismos estatales. Se convirtió en un actor central en el procesamiento de información a gran escala en el ámbito público y privado.
La visita, por eso, excede la dimensión empresarial. En el Gobierno lo siguen como un actor relevante en el cruce entre innovación, seguridad y capital de riesgo, mientras que Milei encuentra en Thiel a un referente que ya expresó admiración por sus ideas ligadas a su agenda política. En encuentros previos, el inversor había considerado que veía en el líder argentino a una potencial figura global.
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El encuentro también refuerza el alineamiento de la Administración Milei con sectores de poder de Estados Unidos que trascienden la política tradicional e incluyen al universo tecnológico. El perfil de Thiel, con vínculos en defensa, datos e inteligencia y cercanía al trumpismo, convierte la audiencia en una señal política además de económica: en ese marco, el magnate combinó reuniones oficiales con actividades fuera del circuito político, incluso eventos culturales y deportivos.

Mucho más que un empresario

"Palantir no es simplemente una empresa de tecnología que viene a reunirse con el presidente: forma parte del poder tecnológico norteamericano, de su influencia política y de toda la estrategia de dominio del hemisferio occidental. Claramente refleja el interés de Estados Unidos en el Gobierno argentino", dijo a Sputnik el analista internacional Alejandro Laurnagaray.
Según el experto, Palantir "fue creada con apoyo financiero de la CIA y trabaja con el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional y otras instituciones de Estados Unidos, por lo que su presencia en Argentina debe leerse dentro de la disputa tecnológica entre Washington y China".
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Para el especialista, la visita de Thiel excede con creces al plano estrictamente tecnológico. Consultado por Sputnik, el analista internacional Rodrigo Ventura de Marco consideró que "desde un punto de vista material, a menos que Palantir anuncie una inversión directa en suelo argentino, no sería relevante", pero que "en el plano simbólico no es para menos", dado que se trata de "una de las empresas más influyentes en gestión y manejo de datos".
De acuerdo con el investigador, que Thiel se reúna con Milei muestra que "Argentina está dentro del radar de estas empresas que hoy tienen una capacidad de incidencia global inimaginable años atrás". A su juicio, la visita es "relevante en lo simbólico y no en lo material", al menos en el corto plazo.

El consultor agregó que "habría que preguntarse por qué Thiel elige visitar Argentina, más allá de cierta cercanía ideológica con el presidente". Según planteó, "lo más probable es que el empresario tenga intereses en el país", mientras que al Gobierno "le sirve captar la atención de este tipo de figuras".

Intereses de fondo

Para ambos analistas, el alcance de una cumbre de estas características habilita múltiples lecturas. Laurnagaray sostuvo que Palantir "busca contratos gubernamentales, dado que se crearon, crecieron y obtienen su mayor riqueza a través del Estado norteamericano". Para el analista, la visita debe entenderse en ese marco, porque "vienen a la Argentina a buscar contratos vinculados a tecnología, seguridad e inteligencia".

El especialista explicó que "la inteligencia artificial está metida en absolutamente todos los sistemas militares de las potencias" y que funciona como "multiplicador de fuerza". Según dijo, "permite procesar volúmenes muy grandes de información en poco tiempo y ayuda a tomar decisiones más rápidas".

En ese sentido, el investigador afirmó que estas empresas "sirven al poder norteamericano y, sobre todo, a su poder militar". También remarcó que la inteligencia artificial "ayuda a identificar blancos y a procesar información más rápido", aunque aclaró que "no es definitoria por sí sola en los conflictos”.
Para Laurnagaray , el encuentro con Thiel también expresa "la alianza clara de Argentina con Estados Unidos e Israel". En ese marco, sostuvo que este tipo de empresas tecnológicas son "fundamentales para la disputa por el poder en el mundo" y para "la carrera tecnológica entre Estados Unidos y China".
Laurnagaray advirtió que el uso de estas herramientas depende del marco político que las incorpore. "La inteligencia artificial puede usarse para mejorar servicios públicos y el funcionamiento del Gobierno, pero también puede usarse para hacer daño", afirmó, al señalar que su impacto "depende de qué tipo de contratos se negocien".
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