¿Quiero algo más el señor?
Una de las exigencias que plantea Washington es que el uranio enriquecido de Irán salga de su territorio y que EEUU asuma su control, algo que Vance describió como un punto central para cualquier entendimiento en materia nuclear. La otra, es que el país norteamericano quiere que la nación persa suspenda sus actividades nucleares durante 20 años.
Por su parte, el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, sin ningún tipo de complejos, expresó que la guerra que inició su país con Irán podría resultar en 50 años de estabilidad para la economía estadounidense.
En este contexto, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Aragchi, advirtió sobre las pretensiones maximalistas del país norteamericano. "Pese a los avances logrados en muchos temas, no se pudo alcanzar un acuerdo debido a su postura [la estadounidense] de demandas excesivas y a los constantes cambios en sus planteamientos", expresó el jefe de la diplomacia persa.
Para el analista internacional Nicola Hadwa, "lo primero que habría que preguntarse es si EEUU le pidió lo mismo a Israel". "Porque cuando tú hablas de paz, o hablas de estabilidad, entonces tienes que preocuparte de los contendientes, porque Israel enriquece [uranio], tiene armas nucleares, y nadie lo molesta. Y es la fuente de los problemas, no solo en Asia occidental, sino que Israel es un problema en el mundo entero hoy en día", sostiene el experto.