¿Habrá otro escarmiento?
"¿Qué hacen los barcos estadounidenses en el golfo Pérsico? Deben abandonarlo. Podemos brindar seguridad a todos los barcos. Queremos que este estrecho esté abierto, pero la situación actual no es buena. Hay que pedir a los líderes mundiales y a quienes buscan la paz y la justicia que unan sus voces para detener la guerra. Si no hay guerra, no habrá conflicto ni crisis", citó el Times of India las palabras del alto funcionario iraní.
En este contexto, Abdul Majid Hakeem Ilahi afirmó que los propios países de la región pueden proporcionar seguridad a los buques. Unas palabras que surgen luego de que el presidente de EEUU, Donald Trump, anunciara la imposición de un bloqueo al estrecho de Ormuz por parte de sus Fuerzas Armadas.
"El problema de fondo que tiene Donald Trump es lo que se ha llamado ‘la trampa de la escalada’. Es muy simple: tu intervienes en un país, y éste te contesta asimétricamente, es decir, no interviene directamente contra ti, sino contra tus aliados y tu zona de influencia, o [contra, en este caso, de] las bases [militares] estadounidenses en la zona. Esto pone al país agresor en una situación muy difícil, entonces se produce una escalada y llega un momento en que esta escalada no tiene fin. Esa ‘trampa de la escalada’ es donde está Donald Trump", observa el analista internacional Manuel Monereo.
"A mi juicio, Donald Trump ha descuidado, no ha tenido en cuenta una posibilidad que era un acuerdo en serio con Irán, y como consecuencia, hoy está escalando de nuevo hacia la guerra. Y no la ha tenido en cuenta por una cuestión muy simple: porque quien manda en la política norteamericana es [el primer ministro de Israel, Benjamín] Netanyahu. Podríamos discutir por qué manda Netanyahu, pero [en definitiva] él quiere la guerra contra Irán por una razón muy simple, y es que [Israel] quiere convertirse en la superpotencia de la zona y controlarla, y para eso, ‘cualquier Irán’ le es demasiado", concluye Monereo.