Ajedrez de geopolítica

¡Se me van para atrás! La UE, última en la cola para suministros de gas y petróleo rusos

El enviado especial de la Presidencia rusa y director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, afirmó que la Unión Europea está al final de la cola para obtener suministros de los recursos energéticos rusos. Lo expresó en el contexto de nuevas alianzas de cooperación entre Rusia y Vietnam.
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En el marco de la visita a Rusia del primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, y al comentar una publicación al respecto en la red social X, Dmítriev escribió: "La UE está al final de la cola".
Previamente, el embajador de Vietnam en Rusia, Dang Minh Khoi, señaló que la visita de Pham Minh Chinh contribuiría a fortalecer la cooperación entre ambos países en diversas áreas, particularmente en comercio, inversión y energía.
En este contexto, el Gobierno de Eslovenia implementó restricciones temporales a la compra de combustible para hacer frente a la escasez en estaciones de servicio. El primer ministro del país, Robert Golob, anunció un tope de 50 litros diarios para vehículos privados y de 200 litros para empresas y usuarios prioritarios, como agricultores.
Entonces Golob habrá pensado: 'si hay miseria, que no se note', y apostilló: "Quiero asegurarles que hay suficiente combustible en Eslovenia, los almacenes están llenos y no habrá escasez de combustible".
Una situación que también comentó Dmítriev en X al señalar que "Europa por fin puede disfrutar del éxito de sus agendas tanto ecologista como rusófoba: ni petróleo ni gas".
Para el analista internacional Eduardo Luque, este mensaje "narra la realidad objetiva, además con un tono de sarcasmo e ironía que le da toda la razón".
"Europa se ha colocado última a la cola de la energía. Evidentemente, que con el cierre del estrecho de Ormuz, las consecuencias energéticas para toda Europa serán todavía más devastadoras que la voladura del [gasoducto] Nord Stream. Pero de alguna forma es lo que ha buscado desaforadamente la clase política europea: dejar al continente si energía, sin gas, sin petróleo, y entonces al final lo que venían buscando, es lo que han encontrado", apunta el experto.
"Ahora el problema es para las clases populares, para la gente común y corriente que necesita gas para cocinar, que necesita gasolina para ir de un sitio a otro, en una sociedad occidental en la que los transportes, las comunicaciones, son absolutamente vitales, y que se hacen básicamente con energía, que es la que la mayor parte de Europa no tiene", concluye Luque.
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