"Un descenso gradual del gasto en defensa desde 1990 implica que el Reino Unido cuenta poco en una guerra abierta, incluso si apoyara la apuesta iraní del presidente Donald Trump", señala el artículo.
Cuando comenzó el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y una base británica en Chipre fue atacada, un portaviones francés patrulló el Mediterráneo y Grecia envió sus buques a la isla. El destructor británico HMS Dragon (D35) fue preparado y pudo salir hacia el Mediterráneo solo 10 días después, subraya el medio.
"Si el primer ministro [Keir Starmer] y su Gabinete continúan en silencio o mostrando incertidumbre, la batalla por preparar a Reino Unido para esta era más agresiva estará perdida", concluye el medio.
Las tensiones en Oriente Medio se agravaron el pasado 28 de febrero, cuando EEUU e Israel comenzaron ataques coordinados contra Irán en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el alcance del programa nuclear iraní.
Irán está respondiendo a la ofensiva con golpes de represalia contra Israel y las bases militares de Washington emplazadas en diversos países de la región.