"En los últimos días, unidades de la 91.ª División de las FDI comenzaron a realizar operaciones terrestres limitadas y dirigidas contra puntos clave de apoyo del [movimiento chií] Hizbulá en el sur de Líbano con el fin de fortalecer la línea de defensa avanzada", se indica en el comunicado.
Según el Ejército israelí, durante la operación los militares destruirán objetos de infraestructura de Hizbulá y eliminarán a sus miembros en el territorio del sur del país del cedro.
Desde el Ministerio de Salud libanés informaron el 15 de marzo que el saldo de fallecidos por los bombardeos israelíes en Líbano ascendió a 850 personas. Más de 2.000 resultaron heridas y más de 800.000 ciudadanos tuvieron que desplazarse de sus hogares.
En la madrugada del 2 de marzo, Hizbulá reanudó sus acciones militares activas contra Israel tras el asesinato del líder supremo iraní Alí Jameneí. Como respuesta, el Ejército israelí intensificó los ataques contra el sur de los suburbios de Beirut y numerosas localidades del sur y el este del territorio libanés.