Irán se planta
Tras el inicio de los ataques de EEUU e Israel contra Irán, el presidente, Donald Trump, aseveró que el nuevo liderazgo de Teherán había expresado su disposición a "hablar". "Quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes […] Podrían haber llegado a un acuerdo", pero "se pasaron de listos" declaró a The Atlantic.
Pero la respuesta persa no se hizo esperar. Así, Alí Larijani rechazó de forma contundente las manifestaciones del mandatario norteamericano: "No negociaremos con EEUU", publicó en su cuenta de la red social X.
El analista internacional Eduardo Luque sostiene que la Casa Blanca "es incapaz de entender nada de lo que está ocurriendo en Oriente Medio, y era incapaz de prever nada de lo que está ocurriendo, ni de lo que va a venir, que es mucho más interesante de lo que está ocurriendo en este momento".
Por su parte, el portal Axios, que cita a altos funcionarios estadounidenses e israelíes, informó que la Casa Blanca utilizó las últimas conversaciones con Irán en Ginebra como una herramienta para hacer que los líderes de la República Islámica bajasen la guardia mientras ultimaba los preparativos militares.
Según el medio, inicialmente, EEUU e Israel tenían previsto atacar Irán el sábado 21 de febrero, cuatro días después de una ronda de conversaciones en Ginebra que no arrojó progresos significativos. Indica que fue principalmente Washington que lideró la decisión de aplazar el ataque, lo que terminó otorgando una semana adicional para que Trump decidiera entre la vía diplomática o el conflicto armado.
Axios argumenta que el ataque inicial estaba diseñado para eliminar al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, a sus hijos y a varios altos funcionarios que se reunían periódicamente los sábados. Durante la semana de retraso, los servicios de inteligencia de Israel y EEUU temieron que Jameneí se trasladara a un búnker subterráneo, lo que habría frustrado la operación. En este sentido, subraya que precisamente, la demora buscaba transmitir una falsa sensación de calma para que los líderes iraníes continuaran en lugares accesibles y no se resguardaran bajo tierra.
En opinión de Luque, lo que transmite 'Axios' "no se sostiene sobre la realidad". "Porque cuando un ataque de este tipo está planificado desde muchos meses antes, no se decide 'porque hemos engañado al adversario'. Es un poco estúpido", sentencia Luque.