América Latina
Desde el Río Bravo hasta Tierra del Fuego, noticias, reportajes y análisis sobre la realidad latinoamericana

La economía argentina se expande, pero "se profundiza la dualidad por la caída de la industria", dice experto

El año 2025 registró una expansión económica del 4,4% al calor del crecimiento de la explotación de recursos naturales, mientras que la industria y el consumo interno continúan en niveles bajos. "Es un crecimiento indudable, pero altamente heterogéneo: se profundiza la dualidad por la caída de la industria", dijo a Sputnik un experto.
Lea en Sputnik
El presidente Javier Milei celebró que la economía argentina creció un 4,4% en 2025 y afirmó que el país "avanza". El dato consolidó la recuperación tras la fuerte contracción producto del ajuste desplegado durante 2024 y volvió a posicionar a la explotación de recursos naturales y la intermediación financiera como apuntaladores del indicador al alza, en contraste con la industria y el consumo.
Según el Estimador Mensual de Actividad Económica del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la actividad subió en diciembre un 3,5% interanual y 1,8% frente al mes previo, lo que permitió cerrar el año en positivo. Sin embargo, el crecimiento fue impulsado por rubros específicos y no se distribuyó de manera homogénea en toda la estructura productiva.
El principal motor fue el complejo agroindustrial, que registró un salto del 32,2% interanual, tras la normalización climática respecto a la sequía previa que azotó al país entre 2023 y 2024. También se destacaron Intermediación financiera (+14,1%) y Minería (+9,1%). Estos sectores, junto con la energía y la explotación de hidrocarburos, explicaron buena parte del repunte anual. Se trata de actividades con fuerte perfil exportador y elevada intensidad de capital, que no necesariamente generan empleo masivo en los principales centros urbanos del país.
Una mañana por descubrir
La economía argentina cerró 2025 con un crecimiento del 4,4% y Milei lo celebró
En contraste, la industria mostró señales de debilidad hacia fin de año. El Índice de Producción Industrial manufacturero cayó 3,9% interanual en diciembre, aunque el acumulado anual cerró con un leve avance de 1,6%, reflejando un desempeño irregular. Los datos más alarmantes apuntan al uso de la capacidad instalada, que cayó al 53,8% al final de año. Algunos sectores operaron con niveles significativamente más bajos: sobre todo el automotriz (31,2%) y el textil (35,2%), en franca vulnerabilidad a partir de la apertura a las importaciones.
El comercio interno también evidenció fragilidad. La recuperación del consumo fue gradual y no compensó plenamente la caída inicial del poder adquisitivo. La recomposición salarial avanzó por debajo del ritmo de algunos costos, lo que limitó el dinamismo de las ventas en varios rubros.
En paralelo, las importaciones crecieron con fuerza. En 2025 aumentaron 24,7% en valor y 30,5% en cantidades, impulsadas por bienes de consumo, vehículos, piezas y bienes de capital. El salto en volúmenes superó ampliamente la expansión del producto. El Gobierno defendió la apertura como herramienta antiinflacionaria, en combinación con un tipo de cambio estable. La mayor oferta externa ayudó a contener precios, pero también incrementó la competencia sobre la producción local, especialmente en sectores orientados al mercado interno.
América Latina
El principal partido opositor en Argentina enfrenta un problema de "cohesión interna", dice experto
El saldo comercial se mantuvo positivo gracias al desempeño exportador del agro y la energía, pero la composición del crecimiento cambió. El avance de las compras externas coincidió con un menor nivel de utilización industrial y con presiones sobre el entramado productivo.
En el frente laboral, el repunte del producto no se tradujo en una mejora equivalente del empleo formal. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron más de 21.000 empleadores privados, una señal del deterioro del tejido empresarial en sectores intensivos en trabajo.
Así, el cierre de 2025 dejó una economía en expansión, pero con una estructura dual. El crecimiento estuvo concentrado en finanzas y recursos naturales, mientras la industria operó con capacidad ociosa y el empleo registrado mostró fragilidad, en un contexto de consumo débil y mayor apertura comercial.

Escenario heterogéneo

"Es un crecimiento indudable, pero altamente heterogéneo: se profundiza la dualidad por la caída de la industria" dijo a Sputnik el economista Francisco Cantamutto. El experto remarcó que la expansión de 2025 estuvo concentrada en "la actividad primaria exportadora y la intermediación financiera", mientras "el resto de las ramas vienen cayendo de manera sostenida", en especial aquellas vinculadas al mercado interno.

Para el economista, el problema central es laboral. "Las actividades que están retrocediendo son especialmente trabajo-intensivas", advirtió en referencia a industria y construcción. "Se destruyen empleos de calidad que no son reemplazados", sino parcialmente por informalidad o cuentapropismo, lo cual da cuenta "de una situación particular en la que no crece el desempleo sino la precarización".

Cantamutto remarcó que el repunte estadístico "está disociado completamente de un proceso de desarrollo". A su juicio, el promedio mejora por pocos sectores dinámicos, pero al mismo tiempo se debilita el entramado productivo que genera empleo formal y salarios más altos.
Las asimetrías no son solamente sectoriales. Consultado por este medio, el economista Miguel Ponce planteó que "hay claras diferencias geográficas: mientras que los cordones industriales están empobreciéndose, las provincias con potencial hidrocarburífero y minero están en franca expansión".
América Latina
Se recrudece el aumento de precios de los alimentos en Argentina y pone en jaque a su población
"El problema central es que si se mantiene este modelo se va a destruir empleo más rápido de lo que creará", resumió. Ponce. En su visión, el dinamismo financiero tiene capacidad "absolutamente limitada" para traccionar producción y trabajo, lo que profundiza el divorcio entre mercados y economía real.

El cóctel perfecto

Cantamutto atribuyó el cuadro de situación a la suma de decisiones de política económica. "La baja arancelaria súbita, el tipo de cambio contenido y la contracción salarial son una decisión del Gobierno que tiene como efecto precisamente este escenario en el cual estamos", remarcó.
El consultor advirtió que el impacto puede ser duradero. "Una vez que desmontaste una fábrica de 80 años, no vuelve a abrir tan fácilmente", destacó. Para el investigador, la pérdida de capacidades industriales implica un daño que no se revierte con ajustes cambiarios marginales. "La caída de la producción local tiene efectos severos prolongados", insistió.
América Latina
"La ley más importante": Milei logra el triunfo en la Cámara de Diputados y queda a un paso de tener su reforma laboral
Ponce introdujo el factor social en la ecuación. "Marzo puede ser un mes difícil", anticipó, en referencia al endeudamiento familiar, las actualizaciones tarifarias y la presión sobre los ingresos disponibles en un contexto de presión sobre el empleo registrado formal, con mayores salarios que los de la informalidad.
Aunque reconoció que energía y minería seguirán encabezando la expansión, advirtió que sin derrame hacia el mercado interno, el crecimiento puede sostener su sesgo concentrado y mantener tensiones sobre empleo formal e industria.
No te pierdas las noticias más importantes

Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.

Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).

También tenemos una cuenta en la red social rusa VK.

Discutir