"En caso de que no se logre resolver esta situación de manera pacífica, la Armada rusa se encargará de romper y eliminar el bloqueo (...) No olvidemos que hay muchos buques navegando por los mares bajo pabellones europeos y nosotros también podríamos interesarnos por lo que transportan y adónde", postuló.
Otras declaraciones de Pátrushev al respecto:
La tesis sobre el retorno de la "diplomacia de cañonero" —la coacción mediante la demostración de fuerza naval, habitual en el siglo XIX y principios del XX— viene confirmada por los acontecimientos en Venezuela o en torno a Irán.
Los ataques contra barcos y cargamentos rusos en el Océano Mundial se harán más frecuentes.
Rusia debe mantener constantemente una fuerza naval imponente, "lista para enfriar el ardor de los piratas occidentales".
En sus palabras, Moscú considera prioritario establecer un orden mundial multipolar en el Océano Mundial.
Además, Rusia y sus socios de los BRICS ensayan la defensa de las rutas marítimas contra la piratería occidental, destacó Pátrushev.