El Gobierno de Ecuador ha insistido, desde los primeros días del año, en que el país sudamericano no volverá a experimentar los apagones masivos que ha sufrido en años anteriores como consecuencia de una crisis en su sistema eléctrico que sigue sin poder resolver.
Inés Manzano, ministra de Energía y Minas, aseguró durante una entrevista con la emisora local Radio Centro que "no hay riesgo de apagones" durante este año, a pesar de que los primeros días del año habían mostrado un descenso en los embalses de Mazar y Coca Codo Sinclair, las dos principales centrales hidroeléctricas del país.
La jerarca diferenció la situación actual de la 2024, cuando la falta de lluvias ocasionó apagones de hasta 14 horas y fuertes restricciones en el uso de electricidad a comercios y empresas. "En 2024 no había lluvias, no había energía; en 2026 no hay lluvias pero hay energía", aseguró, afirmando que las represas igual tienen reservas para evitar los cortes.
19 de diciembre 2025, 03:30 GMT
De todas maneras, los primeros días de enero encendieron una luz de alerta: en Guayaquil, la ciudad más poblada del país, varias zonas permanecieron hasta 10 horas sin electricidad como consecuencia de una falla en la subestación de Pascuales, afectada por una fuerte tormenta.
A pesar de que el Gobierno insiste en que se trata de un caso aislado, el evento reavivó la preocupación de los ecuatorianos. Aumenta la inquietud algunos contratiempos importantes que ha tenido el Gobierno, como la declaración como "desierta" de una licitación para alquilar 260 megavatios en Pascuales o el enfrentamiento del Gobierno de Daniel Noboa con la Corte Constitucional, que declaró inconstitucional un artículo de la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica que habilitaba la concesión a privados de algunos servicios eléctricos.
"La crisis como tal no ha terminado. Es una crisis de carácter estructural que tiene que ver con las capacidades de generación pero también con la transmisión", dijo a Sputnik el analista del sector energético Darío Dávalos.
El experto explicó que el evento en Guayaquil obedeció a que el sistema energético no pudo responder al aumento de la demanda que se registró y a las deficiencias en el mantenimiento de subestaciones eléctricas. En ese sentido, enfatizó que "el problema de fondo" del sector radica en "la capacidad de generación térmica que el país tiene para respaldar a la generación hidroeléctrica durante los días semi-secos, cuando la lluvia es escasa o directamente no hay".
En ese sentido, Dávalos remarcó que el sistema eléctrico ecuatoriano es muy dependiente de la generación hidroeléctrica y enfrenta problemas cada vez que, como consecuencia de una disminución en las lluvias, debe apelar a la generación térmica —basada principalmente en diésel— para suplir esa fuente.
Un artículo del diario ecuatoriano El Comercio indica que la energía eléctrica pasó de cubrir el 82% de la demanda a tan solo el 65% entre diciembre de 2025 y los primeros días de 2026, como consecuencia de la falta de lluvias. Si bien la segunda quincena de enero registró un retorno de las precipitaciones, el problema comenzó a arrastrarse.
De todas maneras, el Gobierno de Noboa sigue aferrado a una promesa hecha en 2025 para incorporar 979 megavatios al sistema eléctrico en el correr de 2026. Dávalos consideró que la medida podría resolver el problema, sino fuera porque "el año anterior dijeron lo mismo". Además, el país también debería asegurar el suministro hasta los meses en que esta nueva generación comience a hacerse efectiva.
Un déficit millonario que crece
También consultado por Sputnik, el experto ecuatoriano en temas energéticos Jorge Luis Hidalgo señaló que, si el país logró evitar los apagones durante 2025, fue porque se trató de "el año más húmedo en 35 años", en contraposición con 2024, el más seco de las últimas cuatro décadas.
La imprevisibilidad climática lleva a Hidalgo a remarcar que Ecuador todavía está muy "expuesto" a las variaciones en el nivel de las lluvias, que sobrecargan un sistema que sufre no solo de problemas en la generación sino en la falta de infraestructura en transmisión y distribución de la energía.
Para Hidalgo, las faltas de lluvias llevan al Gobierno ecuatoriano a apelar cada vez más a soluciones de generación de energía mucho más caras que la hidroeléctrica, como la generación térmica a partir de diésel, el alquiler de barcazas generadoras a partir de gas natural o incluso la compra de energía eléctrica a Colombia, una alternativa cada vez más necesaria para el país.
La situación acrecienta una brecha entre el costo de generación y las tarifas que se cobran a los usuarios que, según cálculos del propio Gobierno ecuatoriano, será de 600 millones de dólares en 2026 pero que, de acuerdo a Hidalgo, puede irse incrementando exponencialmente en el futuro si es que no hay una adecuación al alza de las tarifas.
"Lo que puedo decir con certeza es que Ecuador va a tener cada vez más posibilidades de sufrir apagones", afirmó Hidalgo, asegurando que los esfuerzos financieros del Gobierno ecuatoriano para no aumentar tarifas pueden resultar insostenibles en el tiempo.
Para el especialista, Ecuador debería poder consolidar "un programa de seguridad energética nacional" que le permita no convertir en permanentes soluciones "costosísimas" como el uso de barcazas o depender de la relación con Colombia para obtener electricidad. Además, estimó que los más de 700 millones de dólares que Ecuador le pagó a Colombia en los últimos tres años por su energía podrían haber sido invertidos en una nueva central hidroeléctrica.
Hidalgo apuntó especialmente contra los subsidios que el Estado ecuatoriano mantiene en sus tarifas eléctricas, incluidas grandes empresas mineras que siguen negándose a pagar precios mayores a pesar de que han tenido buenos dividendos como consecuencia del aumento en el precio de sus exportaciones.
Así las cosas, el experto advirtió que el Gobierno ecuatoriano quiere evitar apagones "con dinero que no tiene" y, para no trasladar sus mayores costos a las tarifas, acaba "quitándole recursos a medicinas en hospitales o infraestructuras, entre otros rubros".
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