Colombia solicitó la convocatoria de la sesión con el apoyo de Rusia y China, después de que Estados Unidos apartara del poder al presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero. Al mandatario y a la primera dama se les imputan, en Nueva York, cargos relacionados con el narcoterrorismo.
Washington afirmó que la operación tenía como objetivo proteger la seguridad regional y que continuará en Venezuela hasta que se produzca una "transferencia de poder segura, adecuada y razonable".
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que estas acciones sientan un precedente peligroso y subrayó la importancia de respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
El Consejo ya había celebrado dos reuniones previas, en octubre y diciembre, en medio del aumento de la tensión entre Estados Unidos y Venezuela.