Occidente, entre la espada y la pared
Naríshkin aseveró que todos los intentos occidentales de crear inestabilidad en Rusia han fracasado. "El pueblo entiende que no luchamos contra la junta de Kiev, sino contra el Occidente colectivo, y que en este enfrentamiento están en juego nuestra libertad y soberanía", apostilló el jefe del SVR.
"El objetivo estratégico de Occidente en el conflicto de Ucrania era perfectamente claro: imponernos una guerra de desgaste para dividir a la sociedad rusa y crear las condiciones para una 'revolución de colores'. Dicho esto, lucharán 'hasta el último ucraniano' y, una vez que no queden ucranianos, los países bálticos, los europeos del Este y, más tarde, los alemanes, se verán obligados a unirse a la lucha contra 'el temible oso ruso'. Sin embargo, declaro con confianza: una mayor escalada no solo no conducirá al agotamiento de Rusia, como se espera en Washington y en Londres, sino que acercará la derrota estratégica del propio Occidente", sentenció Naríshkin.
El Dr. Enrique Refoyo advierte en este sentido que "en Europa, en el marco OTAN por parte del teatro de operaciones europeo, están buscando un nuevo tonto útil que se meta en esto, [como pueden ser los casos de] los países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania, estos chihuahuas geopolíticos".
"Lo que tenemos es esa búsqueda por nuevos tontos útiles, por alguien que sea el detonante de una guerra y que sea un país totalmente prescindible, y hay tres candidatos que lo son. Pero parece que ninguno de ellos se da cuenta. Se piensan, o les bombardean mediáticamente, con que ellos son los favoritos de la OTAN, que van a estar muy protegidos y no se dan cuenta de que no es así. Si hay una guerra entre la OTAN y Rusia ellos van a desaparecer y a nadie le va a importar", sentencia Refoyo.