"Los servicios de emergencia encontraron más cadáveres mientras limpiaban los escombros en el lugar del atentado terrorista en la sala de conciertos Crocus City Hall. Así, el número de muertos ha ascendido a 115 personas", escribió el ente en su canal de Telegram.
El 22 de marzo, hombres armados vestidos con ropa de camuflaje abrieron fuego contra los asistentes a un concierto de la banda Picnik en la sala de conciertos Crocus City Hall, en la región de Moscú. El tiroteo fue seguido por un incendio, que, según el Ministerio de Emergencias, afectó un área de casi 13.000 metros cuadrados.
El Comité de Investigación ruso abrió una causa penal por terrorismo tras el ataque. La búsqueda de los atacantes continúa. Según el jefe del FSB, cerca de la frontera ucraniana fueron detenidas 11 personas, incluidos los cuatro terroristas directamente implicados en el atentado.
Las autoridades del país cancelaron todos los eventos masivos y de entretenimiento programados para los próximos días.
Varios líderes mundiales se solidarizaron con el pueblo ruso, expresaron su más sentido pésame a las víctimas del atentado y a sus familias y condenaron el ataque en los términos más enérgicos.