"Es tontería absoluta", dijo Kabúlov, comentando los informes de varios medios occidentales.
Agregó que los talibanes tienen el número bastante de equipos militares dejados en Afganistán por las tropas estadounidenses que se retiraron del país en agosto pasado.
En este contexto destacó la importancia de evitar que los talibanes vendan estas armas a organizaciones terroristas, dado que esto podría causar "un verdadero problema".
Ayuda humanitaria a Afganistán
Kabúlov adelantó que Rusia enviará una nueva carga humanitaria de alimentos y medicamentos a Afganistán.
"El 18 de diciembre, será enviada la tercera carga humanitaria a Afganistán", dijo en una entrevista, indicando que el cargamento se suministrará en tres vuelos.
Agregó que el suministró se realizará la víspera de la reunión ministerial de la Organización para la Cooperación Islámica.
Subrayó que mientras Rusia suministra ayuda humanitaria a Afganistán, "el Occidente solo habla de ayuda a los afganos".
Rusia envió la primera carga humanitaria a este país centroasiático en noviembre. Como había declarado el embajador ruso en Afganistán, Dmitri Zhirnov, Rusia enviará alrededor de 100 toneladas de carga humanitaria con alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad.
Un Gobierno inclusivo
Kabúlov explicó también que el movimiento talibán puede perder el poder en Afganistán si no cumple el compromiso de formar un Gobierno inclusivo.
"Ellos pueden perder el poder, no próximamente pero en un futuro, si no cambian su comportamiento. Deben garantizar la inclusividad etnopolítica. Se lo decimos tranquilamente, sin ultimátum, y deberán hacerlo", señaló.
Los talibanes deberán hacer concesiones, afirmó el diplomático, agregando que en ese caso quedarán desbloqueados definitivamente sus activos y les será más fácil dirigir el país.
Responsabilidad de EEUU
Kabúlov enfatizó que si en Afganistán comienza una catástrofe humanitaria, todos responsabilizarán a EEUU.
"Si estalla una catástrofe humanitaria [en Afganistán], el mundo entero culpará a Estados Unidos", dijo Kabúlov al agregar que las autoridades estadounidenses ya comienzan a entenderlo.
Muchos países y organizaciones internacionales denuncian el rápido deterioro de la situación económica en Afganistán, tras la llegada al poder de los talibanes.
Los bancos occidentales congelaron los activos extranjeros de Afganistán –casi 10.000 millones de dólares– mientras el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Unión Europea suspendieron la financiación de los proyectos.
El Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán, fundado en 2002 y dirigido por el Banco Mundial, también suspendió sus operaciones tras la llegada al poder de los talibanes.
Sin embargo, el 11 de diciembre los donantes del fondo decidieron asignar 280 millones de dólares a los organismos de la ONU para brindar asistencia humanitaria al pueblo afgano.
Hasta finales del año en curso los fondos serán divididos entre el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que recibirán 100 millones y 180 millones de dólares, respectivamente.
15 de diciembre 2021, 16:02 GMT
Afganistán se sumergió en el caos tras la caída del presidente Ashraf Ghani, el pasado 15 de agosto.
El movimiento talibán tomó el poder, le puso fin a dos décadas de conflicto armado con el Gobierno, que estuvo apoyado por Estados Unidos y otros países de la OTAN.
A principios de septiembre los talibanes formaron un gobierno interino, en el que la mitad de sus miembros figuran en la lista de sancionados del Consejo de Seguridad de la ONU.