"Tenemos unas finanzas públicas sanas porque aquí no se permite la corrupción y no hay derroche en el Gobierno, además de que ya no hay privilegios", manifestó el mandatario en su conferencia matutina diaria.
López Obrador dijo que le gusta "predicar con el ejemplo" y señaló que el presupuesto de la Presidencia de la República pasó de 3.600 millones de pesos (181 millones de dólares) en el último año del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) a 550 millones de pesos (27,6 millones de dólares) este año, "un ahorro de más de 3.000 millones de pesos (151 millones de dólares) solo en la Presidencia".
Agregó que este criterio es el que permitió "financiar el desarrollo sin aumentar impuestos y sin endeudar al país" y manifestó que quedó atrás el tiempo que "los potentados dominaban y gobernaban, ya no hay condonación de impuestos".