Cada vez son más frecuentes a pesar del peligro que suponen. Las fiestas clandestinas son tendencia en Perú, donde mientras la PolicÃa intentaba detener a las personas, 13 fallecieron atropelladas intentando escapar: 11 de ellas dieron positivo en COVID-19 en pruebas posteriores.
También Chile tuvo las suyas, y en agosto más de 600 personas fueron detenidas por acudir a estas celebraciones ilegales en pandemia. También en Argentina, Uruguay, México y otros paÃses de América Latina se están realizando, pero el caso de Colombia, en particular, prendió todas las alarmas.
"Ciudadanos en diferentes lugares se encontraban con alto volumen de sonido. Igualmente, se les hace los llamados de atención por parte del personal del cuadrante. De manera inmediata estas personas se retiran a descansar y no fue necesario realizar ninguna conducción ni ninguna captura en estos procedimientos", dijo el comandante de la PolicÃa del Valle de Aburrá, Antioquia, Eliécer Camacho.
Las autoridades locales de Antioquia habÃan determinado un toque de queda y ley seca (la prohibición de la venta de alcohol durante ese dÃa) para la fecha, pero eso no evitó que se llevasen a cabo el número de fiestas que terminó con 344 personas multadas.Â
​Una de las más multitudinarias ocurrió en una estancia del municipio de San Jerónimo (oeste de Antioquia), a la que acudieron más de 100 personas. HabÃa orquesta, equipos de sonido, luces multicolores, según describió el coronel Jorge Miguel Cabra DÃaz, comandante del Departamento de PolicÃa Antioquia, quien también informó que habÃa bebidas alcohólicas y fuegos artificiales del valor de unos 1.800 dólares.
Del total de las fiestas de ese fin de semana, fueron incautadas tres armas de fuego, 65 armas blancas, y 74.000 dosis de marihuana. Además, fueron detenidas 76 personas acusadas de delitos varios.