El atacante, aún no identificado, disparó primero a un mexicano por un problema de venta minorista de drogas y fue repelido por tres responsables de la seguridad del festival BPM (Beats Per Minutes) 2017, que murieron a balazos, entre ellos un canadiense y un italiano, dijo el fiscal al precisar las primeras indagaciones.
"Esta persona entró directamente a disparar contra un ciudadano mexicano originario del estado de Veracruz", adelantó el fiscal en entrevista televisiva.
"Encontramos a un taxista y tenemos el antecedente: este sujeto había sido consignado por delitos de extorsión y por alguna razón desconocemos por qué se encuentra libre, pero sabemos que fue agente de la policía municipal hace tiempo”, detalló el fiscal a Excélsior TV.
Cinco personas resultaron muertas a balazos —un canadienses, que era un veterano guardia de eventos musicales, un italiano, y dos mexicanos-, además de una estadounidense que falleció por los golpes sufridos en la estampida de los presentes en el bar.
Al explicar la fuga del pistolero solitario, poco después de las 2.30 de la madrugada del lunes, una indagación sobre los taxistas permitió arrestar al chofer, pero aún no se determina su situación legal.
De acuerdo con la revista de investigación Proceso, el bar Blue Parrot "es célebre no solo por sus interminables fiestas, sino porque es señalado como referencia inequívoca de los sitios de venta de droga en el centro de la zona turística del llamado Corazón de la Riviera Maya" del Caribe mexicano.
En el festival anual de música electrónica BPM en Playa del Carmen, a unos 70 km del emblemático Cancún, participaron más de 365 artistas y más de 70.000 turistas, del 6 al 15 de enero.


