Portada de L'Espresso muestra "las atrocidades que están cometiendo colonos" en Cisjordania, dicen analistas
Portada de L'Espresso muestra "las atrocidades que están cometiendo colonos" en Cisjordania, dicen analistas
Sputnik Mundo
Las acciones de Israel en los territorios palestinos ocupados cada día son más difíciles de justificar ante la opinión mundial, una situación impulsada por la... 18.04.2026, Sputnik Mundo
Una fotografía que muestra a un colono israelí armado mientras, con sonrisa burlona, graba a una mujer palestina visiblemente afligida, le ha dado la vuelta al mundo: el prestigioso semanario italiano L’Espresso la eligió para ilustrar la portada de su último número, en el que aborda la ocupación israelí de Cisjordania y el proyecto denominado Gran Israel.El impacto de la fotografía en las redes sociales fue de tal magnitud que, poco después de que comenzó a circular, llevó al embajador de Israel en Roma, Jonathan Peled, a acusar que "la imagen distorsiona la compleja realidad con la que Israel debe convivir, promoviendo estereotipos y odio".Sin embargo, se trata de una fotografía real, capturada por el fotoperiodista italiano Pietro Masturzo, quien se vio obligado a publicar un video del día en que consiguió la imagen para desmentir las acusaciones de que era falsa o que fue generada con IA."Tomé esta foto en la aldea palestina de Idhna (al oeste de Hebrón) el pasado 12 de octubre, en el primer día de cosecha de aceitunas. Debe haber sido un día de celebración", relató el fotógrafo.Ahora bien, en los últimos meses, Israel ha redoblado los esfuerzos para ampliar por todas las vías a su alcance los asentamientos en Cisjordania, ilegales según el derecho internacional. Incluso, en 2025, el aclamado documental palestino-israelí No other land —que da cuenta de la destrucción sistemática en la comunidad palestina de Masafer Yatta a manos de colonos israelíes en colusión con las Fuerzas Armadas de dicho país— fue galardonado con el Oscar en la categoría de Mejor Largometraje Documental.Dicho de otro modo: existe numerosa documentación de los abusos perpetrados por los colonos israelíes en los territorios palestinos ocupados, buena parte premiada a nivel internacional, pero ninguno de estos registros ha causado la indignación ni la empatía que consiguió la imagen capturada por Masturzo.Una imagen puede provocar empatía"Una fotografía, a diferencia de un texto, tiene el poder de generar en la audiencia una reacción como la que ha desatado la publicación de esta imagen, puesto que actúan, por un lado, como un poderoso disparador de la memoria emocional y, también, las imágenes pueden provocar la empatía general", le dijo a Sputnik la comunicóloga, académica y activista feminista Aimée Vega Montiel.Para la experta, quien se ha especializado en derechos humanos de las mujeres, medios de comunicación y tecnologías de la información, una fotografía le permite al espectador "pausar el tiempo y repasar los detalles".En ese sentido, dijo, esta imagen estática, a pesar de que, cuando fue publicada, se desconocía el contexto en el que fue capturada, le permitió a la sociedad imaginar cómo tuvo lugar. Una vez que se dieron a conocer las circunstancias en las que el fotógrafo italiano pudo registrar el momento, la fotografía se convirtió en un dispositivo que condensa el odio y la crueldad fomentadas por el Gobierno de Israel en contra de la población palestina."Es decir, lo que hace esta imagen real es evidenciar la verdadera cara de esta guerra genocida (...) y poner en evidencia de lo que ha tratado, realmente, no solamente esta ocupación, sino la intención política de Israel, que es fomentar el odio contra la población palestina", añadió.Propaganda israelíA estos elementos se suma que el Estado de Israel tiene una estrategia de diplomacia y comunicación que se conoce como Hasbará, mediante la cual se dedica a difundir su propia narrativa y a justificar sus acciones, según dijo a este medio la politóloga y antropóloga Elisa Godínez Pérez.Así, sostuvo que, aunque la fotografía no muestra algo nuevo en términos de los cotidianos abusos que los colonos perpetran contra la población palestina, "causó más reacción porque, ciertamente, la imagen del personaje rompe con la [visión] que el propio Estado de Israel promueve sobre sus fuerzas del orden"."Es sabido que existen muchísimas cuentas en redes sociales, como parte de esta estrategia de la Hasbará, que hacen aparecer todo lo que tenga que ver con Israel, en primer lugar sus fuerzas armadas, como algo virtuoso, estéticamente agradable y deseable", señaló.No obstante, dijo, lo que la fotografía de la portada de L’Espresso proyecta es "la saña de la acción, algo más que desagradable, la imagen por sí misma es muy elocuente y la gente lo percibe". Incluso "se intentó, como parte de este control de daños decir que era falsa y que se había creado con inteligencia artificial, que no existía [el hombre de la fotografía] y pronto salieron fuentes que confirmaron que era auténtica y verificable".Por consiguiente, la experta ponderó que, mientras Israel sostiene que su Ejército es el más moral del mundo, "en realidad, es todo lo contrario, yo no puedo pensar en fuerzas del orden más inmorales que las israelíes"."Ya no está siendo suficiente para Israel todo [su aparato de propaganda], porque ya hay cada vez más gente que sabe lo que ha venido ocurriendo, los abusos que cometen sus fuerzas del orden, sus colonos, y no está de acuerdo", refirió Godínez Pérez.Se remueve el velo de la propagandaCon ella coincide el fotógrafo y activista fotográfico Alejandro Meléndez, integrante del colectivo Periodistas Unidos, para quien lo que logró la imagen de Masturzo fue remover el "velo de todo lo que está sucediendo en Palestina".En palabras del fotoperiodista, en dicho país de Oriente Medio son los propios pobladores de Gaza los que están reporteando lo que pasa y, debido a que Israel ha convertido a la prensa en uno de sus principales blancos, incluso los niños están tomando el micrófono, ya que Israel asesinó a sus padres.En lo que respecta a Cisjordania, Meléndez relató que la prensa no tiene autorización para entrar con libertad, sin embargo se puede reportear un poco de lo que sucede, siempre bajo los criterios de "la ocupación israelí", que tiene el control sobre la labor periodística."Te muestran solamente la cara de lo que ellos presentan en esta hegemonía territorialista, de despojo y de opresión", ponderó.Sin embargo, dijo, "la fotografía siempre, históricamente, ha podido quitar esta narrativa de los opresores y esta gente que está ahí resistiendo, estos reporteros muy valientes, logran esta imagen" que le ha dado la vuelta al mundo."Ellos dicen [que viven] en un Estado democrático, que la democracia está ahí y por eso les duele tanto esta parte porque, al final, en la narrativa que ellos han construido, el pueblo palestino es un pueblo terrorista y así justifican que puedan masacrar niños", continuó.Por ende, el fotorreportero concluyó que la foto de Masturzo "descoloca y muestra esta dictadura mediática y cómo el Estado de Israel, sobre todo este Ejército, está suprimiendo a un pueblo (...), muestra a este Estado como lo que realmente es", finalizó.
💬 opinión y análisis, 🌍 oriente medio, 📰 conflicto palestino-israelí, israel, palestina, franja de gaza, cisjordania, hebrón, comité para la protección de periodistas (cpj), gobierno de israel, sociedad, periodismo
💬 opinión y análisis, 🌍 oriente medio, 📰 conflicto palestino-israelí, israel, palestina, franja de gaza, cisjordania, hebrón, comité para la protección de periodistas (cpj), gobierno de israel, sociedad, periodismo
Portada de L'Espresso muestra "las atrocidades que están cometiendo colonos" en Cisjordania, dicen analistas
Las acciones de Israel en los territorios palestinos ocupados cada día son más difíciles de justificar ante la opinión mundial, una situación impulsada por la documentación que periodistas locales e internacionales realizan en la zona, según expertos consultados por Sputnik.
Una fotografía que muestra a un colono israelí armado mientras, con sonrisa burlona, graba a una mujer palestina visiblemente afligida, le ha dado la vuelta al mundo: el prestigioso semanario italiano L’Espresso la eligió para ilustrar la portada de su último número, en el que aborda la ocupación israelí de Cisjordania y el proyecto denominado Gran Israel.
El impacto de la fotografía en las redes sociales fue de tal magnitud que, poco después de que comenzó a circular, llevó al embajador de Israel en Roma, Jonathan Peled, a acusar que "la imagen distorsiona la compleja realidad con la que Israel debe convivir, promoviendo estereotipos y odio".
L'annessione della Cisgiordania, con i soldati complici dei coloni. Gaza annientata. L'avanzata in Libano. Il confine violato in Siria. La guerra all'Iran. Pulizia etnica e massacri. Così la destra sionista dà forma al Grande Israele
Sin embargo, se trata de una fotografía real, capturada por el fotoperiodista italiano Pietro Masturzo, quien se vio obligado a publicar un video del día en que consiguió la imagen para desmentir las acusaciones de que era falsa o que fue generada con IA.
"Tomé esta foto en la aldea palestina de Idhna (al oeste de Hebrón) el pasado 12 de octubre, en el primer día de cosecha de aceitunas. Debe haber sido un día de celebración", relató el fotógrafo.
Y añadió que, "justo al comienzo de la cosecha, un grupo de colonos israelíes armados (algunos de los cuales llevaban el uniforme del Ejército, como el colono en cuestión) fue superado por soldados reales (con la cara cubierta), que impidieron a los palestinos recoger sus propias aceitunas", continuó.
🗞📸 Portada de L'Espresso muestra "las atrocidades que están cometiendo colonos" en Cisjordania, dicen analistas
🇮🇱 Una fotografía que muestra a un colono israelí armado mientras, con sonrisa burlona, graba a una mujer palestina visiblemente afligida, le ha dado la vuelta al… pic.twitter.com/BU8ZzkHEqL
Ahora bien, en los últimos meses, Israel ha redoblado los esfuerzos para ampliar por todas las vías a su alcance los asentamientos en Cisjordania, ilegales según el derecho internacional.
Incluso, en 2025, el aclamado documental palestino-israelí No other land —que da cuenta de la destrucción sistemática en la comunidad palestina de Masafer Yatta a manos de colonos israelíes en colusión con las Fuerzas Armadas de dicho país— fue galardonado con el Oscar en la categoría de Mejor Largometraje Documental.
Dicho de otro modo: existe numerosa documentación de los abusos perpetrados por los colonos israelíes en los territorios palestinos ocupados, buena parte premiada a nivel internacional, pero ninguno de estos registros ha causado la indignación ni la empatía que consiguió la imagen capturada por Masturzo.
"Una fotografía, a diferencia de un texto, tiene el poder de generar en la audiencia una reacción como la que ha desatado la publicación de esta imagen, puesto que actúan, por un lado, como un poderoso disparador de la memoria emocional y, también, las imágenes pueden provocar la empatía general", le dijo a Sputnik la comunicóloga, académica y activista feminista Aimée Vega Montiel.
Para la experta, quien se ha especializado en derechos humanos de las mujeres, medios de comunicación y tecnologías de la información, una fotografía le permite al espectador "pausar el tiempo y repasar los detalles".
En ese sentido, dijo, esta imagen estática, a pesar de que, cuando fue publicada, se desconocía el contexto en el que fue capturada, le permitió a la sociedad imaginar cómo tuvo lugar. Una vez que se dieron a conocer las circunstancias en las que el fotógrafo italiano pudo registrar el momento, la fotografía se convirtió en un dispositivo que condensa el odio y la crueldad fomentadas por el Gobierno de Israel en contra de la población palestina.
"Esta mirada intensa del colono, su expresión, refleja saña, crueldad, frente al miedo y el terror que paraliza a la mujer palestina. (...) La imagen en sí misma sintetiza las atrocidades que están cometiendo estos grupos armados (...) y esto contradice la supuesta superioridad moral con la que el Gobierno israelí ha llevado adelante esta ocupación", sostuvo.
"Es decir, lo que hace esta imagen real es evidenciar la verdadera cara de esta guerra genocida (...) y poner en evidencia de lo que ha tratado, realmente, no solamente esta ocupación, sino la intención política de Israel, que es fomentar el odio contra la población palestina", añadió.
A estos elementos se suma que el Estado de Israel tiene una estrategia de diplomacia y comunicación que se conoce como Hasbará, mediante la cual se dedica a difundir su propia narrativa y a justificar sus acciones, según dijo a este medio la politóloga y antropóloga Elisa Godínez Pérez.
"Este caso se inscribe en ese contexto, de la existencia de una estrategia deliberada del ente israelí para manejar las crisis, cuando las hay, en términos mediáticos, y para ir instalando las narrativas que ellos quieren que se instalen, es un aparato de propaganda prácticamente", observó la experta.
Así, sostuvo que, aunque la fotografía no muestra algo nuevo en términos de los cotidianos abusos que los colonos perpetran contra la población palestina, "causó más reacción porque, ciertamente, la imagen del personaje rompe con la [visión] que el propio Estado de Israel promueve sobre sus fuerzas del orden".
"Es sabido que existen muchísimas cuentas en redes sociales, como parte de esta estrategia de la Hasbará, que hacen aparecer todo lo que tenga que ver con Israel, en primer lugar sus fuerzas armadas, como algo virtuoso, estéticamente agradable y deseable", señaló.
No obstante, dijo, lo que la fotografía de la portada de L’Espresso proyecta es "la saña de la acción, algo más que desagradable, la imagen por sí misma es muy elocuente y la gente lo percibe". Incluso "se intentó, como parte de este control de daños decir que era falsa y que se había creado con inteligencia artificial, que no existía [el hombre de la fotografía] y pronto salieron fuentes que confirmaron que era auténtica y verificable".
"Lo que indigna y lo que enfada, el rechazo que genera es que es un gesto de absoluta prepotencia y de saña, de alguien que sabe que está haciendo algo [ilegal] y que no va a pasar absolutamente nada", mencionó.
Por consiguiente, la experta ponderó que, mientras Israel sostiene que su Ejército es el más moral del mundo, "en realidad, es todo lo contrario, yo no puedo pensar en fuerzas del orden más inmorales que las israelíes".
"Ya no está siendo suficiente para Israel todo [su aparato de propaganda], porque ya hay cada vez más gente que sabe lo que ha venido ocurriendo, los abusos que cometen sus fuerzas del orden, sus colonos, y no está de acuerdo", refirió Godínez Pérez.
Se remueve el velo de la propaganda
Con ella coincide el fotógrafo y activista fotográfico Alejandro Meléndez, integrante del colectivo Periodistas Unidos, para quien lo que logró la imagen de Masturzo fue remover el "velo de todo lo que está sucediendo en Palestina".
En palabras del fotoperiodista, en dicho país de Oriente Medio son los propios pobladores de Gaza los que están reporteando lo que pasa y, debido a que Israel ha convertido a la prensa en uno de sus principales blancos, incluso los niños están tomando el micrófono, ya que Israel asesinó a sus padres.
De acuerdo con datos del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), de los 129 comunicadores que fueron asesinados en 2025, el Estado de Israel es responsable de las dos terceras partes de las muertes.
En lo que respecta a Cisjordania, Meléndez relató que la prensa no tiene autorización para entrar con libertad, sin embargo se puede reportear un poco de lo que sucede, siempre bajo los criterios de "la ocupación israelí", que tiene el control sobre la labor periodística.
"Te muestran solamente la cara de lo que ellos presentan en esta hegemonía territorialista, de despojo y de opresión", ponderó.
Sin embargo, dijo, "la fotografía siempre, históricamente, ha podido quitar esta narrativa de los opresores y esta gente que está ahí resistiendo, estos reporteros muy valientes, logran esta imagen" que le ha dado la vuelta al mundo.
"Eso es lo que le ha dolido a Israel, mostrar realmente la verdad, porque lo que han querido es acallar y no mostrar lo que sucede, las monstruosidades que han hecho, cómo los tienen oprimidos a todos", analizó.
"Ellos dicen [que viven] en un Estado democrático, que la democracia está ahí y por eso les duele tanto esta parte porque, al final, en la narrativa que ellos han construido, el pueblo palestino es un pueblo terrorista y así justifican que puedan masacrar niños", continuó.
Por ende, el fotorreportero concluyó que la foto de Masturzo "descoloca y muestra esta dictadura mediática y cómo el Estado de Israel, sobre todo este Ejército, está suprimiendo a un pueblo (...), muestra a este Estado como lo que realmente es", finalizó.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
El acceso al chat ha sido bloqueado por violación de las reglas.
Usted puede volver a participar dentro de∞.
Si no está de acuerdo con el bloqueo, utilice el formulario de contacto>
La discusión ha sido cerrada. Se puede participar en una discusión durante 24 horas después de la publicación de la noticia.