Venezuela comienza a perfilar un inusual escenario electoral
Venezuela comienza a perfilar un inusual escenario electoral
Sputnik Mundo
En un ambiente político inédito, marcado por el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, así como el restablecimiento de las... 27.02.2026, Sputnik Mundo
Analistas consultados por Sputnik coinciden en que la hoja de ruta de Washington busca una transición tutelada, pero advierten que el camino está lleno de condicionamientos, plazos no definidos y una reconfiguración forzada de todos los actores políticos, incluyendo una "oposición extremista" que deberá ser "domesticada" para ser viable.Rubio planteó el 26 de febrero el escenario de un proceso electoral "limpio", que incluiría la participación sin cortapisas de partidos políticos "consolidados", la postulación de candidatos sin interferencias y la creación de un "entorno mediático" propicio.El "plan de las tres fases"Sin embargo, detrás de esta retórica de "democratización", los analistas políticos Ángel González y Walter Ortiz, en entrevista con Sputnik, abordan la compleja ingeniería de un plan que resulta más impositivo en lugar de estar formulado a través de acuerdos.Para González, el análisis de cualquier declaración de Rubio debe partir de entender el contexto de asimetría de poder. Así, recuerda que el secretario de Estado, desde el primer momento, delineó un plan de "estabilización, recuperación y transición" para el país.La estabilización, explica el analista, se ha dado con la continuidad gubernamental en manos de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, un desenlace que quizás no estaba en los cálculos iniciales de Washington, pero que ha evitado un colapso inmediato.La recuperación económica, por su parte, está directamente atada a la "flexibilización de sanciones" y a lo que el experto define como una "tutoría o manejo proxy" de EEUU sobre la industria petrolera nacional y sus finanzas. Es dentro de este andamiaje donde la fase final, la "transición" vía elecciones, empieza a cobrar forma.Tanto González como Ortiz coinciden en que la celebración de comicios no es un acto inmediato, sino el resultado de una negociación constante entre el Gobierno de la presidenta encargada y Estados Unidos, donde el primero, pese a estar en desventaja, intenta imponer sus propias condiciones."Lo primero que tiene que haber son reformas políticas importantes", explica González. Esto implica, según las palabras del propio Rubio, una "reconstitución de los partidos políticos", muchos de los cuales vieron sus directivas intervenidas judicialmente. Sin embargo, el analista introduce un matiz crucial que emerge desde el Gobierno venezolano: "No todo el mundo va a entrar allí".¿Elecciones condicionadas?La reciente ley de amnistía, el primer paso en esta dirección, ha dejado claro que quienes solicitaron o celebraron la agresión extranjera contra Venezuela no serán perdonados ni reincorporados a la vida política. "El Gobierno está planteando que va a entrar una oposición, pero la oposición democrática, no la extremista", enfatiza González, poniendo como ejemplo el contraste entre la figura de Enrique Márquez, apuntalado por Donald Trump en su último discurso, y la práctica desaparición de María Corina Machado del nuevo tablero que diseña EEUU.A estas condiciones políticas, el Gobierno bolivariano ha expresado la necesidad del levantamiento total de las sanciones, para evitar asistir a elecciones en condiciones de coacción socioeconómica.No obstante, González observa una contradicción de fondo: "Marco Rubio ha dejado clarísimo que su palanca es la 'cuarentena' que le tienen al Gobierno". Es decir, el control y la asfixia selectiva son el instrumento para mantener la influencia, no para cederla.Ortiz refuerza esta visión al situar el debate en el marco constitucional y de soberanía. Recordó que, constitucionalmente, no existe una "ausencia absoluta" del presidente Nicolás Maduro, ya que su secuestro es una situación no prevista en la carta magna. La condición de encargada de Delcy Rodríguez es, a su juicio, "una protección de la Constitución" para garantizar la continuidad.Es desde esta posición, afirma Ortiz, que Venezuela está tratando de generar sus propios mecanismos de estabilidad y, en ese contexto, el programa de "Convivencia y Paz" junto con las amnistías en curso son pasos internos que "van de la mano con la construcción de condiciones favorables para el país", independientemente de las opiniones del secretario de Estado. "Es un proceso propio", sentencia.Escenarios, plazos y actoresCon todas estas variables sobre la mesa, la pregunta sobre cuándo y cómo serían las elecciones se vuelve central. Para Ángel González, el escenario temporal se mueve en un horizonte de "un año, año y medio o dos años".Este plazo, explica, no es arbitrario. Responde al tiempo que requiere el proceso de apertura económica para las empresas estadounidenses a través del control del petróleo venezolano, y al tiempo que necesita tanto el chavismo como la oposición para recomponerse políticamente tras la agresión militar de Estados Unidos contra la nación suramericana el 3 de enero.La economía, golpeada y distorsionada, debe mejorar para que la contienda no sea una carrera en desventaja. Asimismo, el movimiento bolivariano debe reconstituirse, procesando la figura de Maduro y rearticulando su liderazgo en torno a la figura de Rodríguez.Del lado opositor, el escenario es aún más incierto. González plantea dos vías posibles. La primera, que María Corina Machado retorne e intente capitalizar su liderazgo, aunque su estrecha vinculación con sectores extremistas y su aparente falta de sintonía con la nueva estrategia de Washington podrían debilitarla.La segunda, que Estados Unidos, en su afán de una transición ordenada, termine apuntalando a una oposición "democrática" y menos confrontacional, como la que podría encarnar Enrique Márquez. "Si Estados Unidos no le da su espaldarazo, ella no podrá ser un actor aquí", sostiene González sobre Machado.Walter Ortiz complementa este análisis subrayando el objetivo final de EEUU: "Promover un cambio de régimen político". Para lograrlo, necesitan "la construcción de una alternativa real de poder y de Gobierno en Venezuela, alternativa al chavismo". En este sentido, las reformas al poder electoral, a la ley de partidos y la creación de un clima mediático favorable son herramientas para entronizar a una oposición con carácter competitivo, que pueda canalizar institucionalmente ese cambio.Sin embargo, para el analista, lo más importante es garantizar que la oposición más radical, además de aceptar los resultados, no se preste al desconocimiento del sistema electoral, "lo cual ha sido una conducta irresponsable y reiterada de este sector político", concluye.
En un ambiente político inédito, marcado por el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, así como el restablecimiento de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, las recientes declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre un proceso electoral enmarcan el complejo escenario que enfrenta la nación.
Analistas consultados por Sputnik coinciden en que la hoja de ruta de Washington busca una transición tutelada, pero advierten que el camino está lleno de condicionamientos, plazos no definidos y una reconfiguración forzada de todos los actores políticos, incluyendo una "oposición extremista" que deberá ser "domesticada" para ser viable.
Rubio planteó el 26 de febrero el escenario de un proceso electoral "limpio", que incluiría la participación sin cortapisas de partidos políticos "consolidados", la postulación de candidatos sin interferencias y la creación de un "entorno mediático" propicio.
El "plan de las tres fases"
Sin embargo, detrás de esta retórica de "democratización", los analistas políticos Ángel González y Walter Ortiz, en entrevista con Sputnik, abordan la compleja ingeniería de un plan que resulta más impositivo en lugar de estar formulado a través de acuerdos.
Para González, el análisis de cualquier declaración de Rubio debe partir de entender el contexto de asimetría de poder. Así, recuerda que el secretario de Estado, desde el primer momento, delineó un plan de "estabilización, recuperación y transición" para el país.
La estabilización, explica el analista, se ha dado con la continuidad gubernamental en manos de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, un desenlace que quizás no estaba en los cálculos iniciales de Washington, pero que ha evitado un colapso inmediato.
La recuperación económica, por su parte, está directamente atada a la "flexibilización de sanciones" y a lo que el experto define como una "tutoría o manejo proxy" de EEUU sobre la industria petrolera nacional y sus finanzas. Es dentro de este andamiaje donde la fase final, la "transición" vía elecciones, empieza a cobrar forma.
Tanto González como Ortiz coinciden en que la celebración de comicios no es un acto inmediato, sino el resultado de una negociación constante entre el Gobierno de la presidenta encargada y Estados Unidos, donde el primero, pese a estar en desventaja, intenta imponer sus propias condiciones.
"Lo primero que tiene que haber son reformas políticas importantes", explica González. Esto implica, según las palabras del propio Rubio, una "reconstitución de los partidos políticos", muchos de los cuales vieron sus directivas intervenidas judicialmente. Sin embargo, el analista introduce un matiz crucial que emerge desde el Gobierno venezolano: "No todo el mundo va a entrar allí".
¿Elecciones condicionadas?
La reciente ley de amnistía, el primer paso en esta dirección, ha dejado claro que quienes solicitaron o celebraron la agresión extranjera contra Venezuela no serán perdonados ni reincorporados a la vida política. "El Gobierno está planteando que va a entrar una oposición, pero la oposición democrática, no la extremista", enfatiza González, poniendo como ejemplo el contraste entre la figura de Enrique Márquez, apuntalado por Donald Trump en su último discurso, y la práctica desaparición de María Corina Machado del nuevo tablero que diseña EEUU.
A estas condiciones políticas, el Gobierno bolivariano ha expresado la necesidad del levantamiento total de las sanciones, para evitar asistir a elecciones en condiciones de coacción socioeconómica.
"El país necesita estar libre de sanciones para celebrar elecciones justas y desarrollar su potencial energético", declaró Rodríguez hace pocas semanas.
No obstante, González observa una contradicción de fondo: "Marco Rubio ha dejado clarísimo que su palanca es la 'cuarentena' que le tienen al Gobierno". Es decir, el control y la asfixia selectiva son el instrumento para mantener la influencia, no para cederla.
Ortiz refuerza esta visión al situar el debate en el marco constitucional y de soberanía. Recordó que, constitucionalmente, no existe una "ausencia absoluta" del presidente Nicolás Maduro, ya que su secuestro es una situación no prevista en la carta magna. La condición de encargada de Delcy Rodríguez es, a su juicio, "una protección de la Constitución" para garantizar la continuidad.
Es desde esta posición, afirma Ortiz, que Venezuela está tratando de generar sus propios mecanismos de estabilidad y, en ese contexto, el programa de "Convivencia y Paz" junto con las amnistías en curso son pasos internos que "van de la mano con la construcción de condiciones favorables para el país", independientemente de las opiniones del secretario de Estado. "Es un proceso propio", sentencia.
Escenarios, plazos y actores
Con todas estas variables sobre la mesa, la pregunta sobre cuándo y cómo serían las elecciones se vuelve central. Para Ángel González, el escenario temporal se mueve en un horizonte de "un año, año y medio o dos años".
Este plazo, explica, no es arbitrario. Responde al tiempo que requiere el proceso de apertura económica para las empresas estadounidenses a través del control del petróleo venezolano, y al tiempo que necesita tanto el chavismo como la oposición para recomponerse políticamente tras la agresión militar de Estados Unidos contra la nación suramericana el 3 de enero.
"El Gobierno bolivariano necesita extender el tiempo para que haya mejores condiciones y el chavismo pueda competir", afirma González.
La economía, golpeada y distorsionada, debe mejorar para que la contienda no sea una carrera en desventaja. Asimismo, el movimiento bolivariano debe reconstituirse, procesando la figura de Maduro y rearticulando su liderazgo en torno a la figura de Rodríguez.
Del lado opositor, el escenario es aún más incierto. González plantea dos vías posibles. La primera, que María Corina Machado retorne e intente capitalizar su liderazgo, aunque su estrecha vinculación con sectores extremistas y su aparente falta de sintonía con la nueva estrategia de Washington podrían debilitarla.
La segunda, que Estados Unidos, en su afán de una transición ordenada, termine apuntalando a una oposición "democrática" y menos confrontacional, como la que podría encarnar Enrique Márquez. "Si Estados Unidos no le da su espaldarazo, ella no podrá ser un actor aquí", sostiene González sobre Machado.
Walter Ortiz complementa este análisis subrayando el objetivo final de EEUU: "Promover un cambio de régimen político". Para lograrlo, necesitan "la construcción de una alternativa real de poder y de Gobierno en Venezuela, alternativa al chavismo". En este sentido, las reformas al poder electoral, a la ley de partidos y la creación de un clima mediático favorable son herramientas para entronizar a una oposición con carácter competitivo, que pueda canalizar institucionalmente ese cambio.
Sin embargo, para el analista, lo más importante es garantizar que la oposición más radical, además de aceptar los resultados, no se preste al desconocimiento del sistema electoral, "lo cual ha sido una conducta irresponsable y reiterada de este sector político", concluye.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
El acceso al chat ha sido bloqueado por violación de las reglas.
Usted puede volver a participar dentro de∞.
Si no está de acuerdo con el bloqueo, utilice el formulario de contacto>
La discusión ha sido cerrada. Se puede participar en una discusión durante 24 horas después de la publicación de la noticia.