Las Fuerzas Armadas rusas extendieron su control a la localidad de Ilichovka, situada en la república de Donetsk, así como a la de Taratútino, en la región de Sumi.
La Defensa rusa destacó que las fuerzas rusas infligieron duros golpes a las tropas ucranianas en todas las direcciones operativas, mejorando sus posiciones, y causaron pérdidas significativas al enemigo, superando las 1.145 bajas militares ucranianas.
Según el informe del ente castrense, el grupo de fuerzas Centro causó el mayor número de bajas al enemigo, hasta 280, seguido por el grupo Este, con hasta 270 efectivos abatidos. El grupo Oeste neutralizó hasta 190 bajas, el grupo Norte más de 165, el grupo Sur más de 195 y el grupo Dniéper hasta 45.
En total, en las últimas 24 horas, el Ejército ucraniano perdió 10 vehículos blindados de combate, incluidos un blindado M113 y dos HMMWV de producción estadounidense, cerca de 70 automóviles, siete piezas de artillería, dos sistemas de lanzacohetes múltiples —uno Grad y uno RAK-SA-12 de fabricación croata—, cinco estaciones de guerra electrónica y de contrabatería, así como más de 20 depósitos de municiones y material.
La defensa antiaérea rusa interceptó dos bombas guiadas y 114 drones ucranianos de ala fija.
"Todos los objetivos designados fueron alcanzados", informó la Defensa rusa.
Rusia continúa, desde el 24 de febrero de 2022, su operación militar especial, cuyos objetivos son proteger a la población de un genocidio por parte de Kiev y atajar los riesgos para la seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.