Las unidades rusas ocuparon posiciones más ventajosas, avanzaron en la profundidad de la defensa enemiga y derrotaron a formaciones de brigadas mecanizadas, motorizadas, de asalto, aeromóviles, de infantería de marina, de la Guardia Nacional y otras unidades de las FFAA de Ucrania en las regiones de Sumi, Járkov, Donetsk, Dnepropetrovsk y Zaporozhie.
Además, la aviación operacional-táctica, las tropas de misiles, la artillería y los drones de ataque rusos alcanzaron objetivos de la infraestructura energética, militar y de transporte de Ucrania, así como puntos de concentración de tropas y mercenarios extranjeros en 140 localidades.
Según el informe del ente castrense, el grupo de fuerzas Centro causó el mayor número de bajas al enemigo, hasta 295, seguido por el grupo Este, con hasta 290 efectivos abatidos.
El grupo Oeste causó unas 210 bajas. En la zona de operaciones del grupo Norte, Ucrania perdió más de 195 militares, en la del grupo Sur más de 175 y en la del grupo Dniéper, hasta 50.
En total, en las últimas 24 horas, las tropas ucranianas perdieron más de 1.215 efectivos en los diferentes frentes.
El Ejército ucraniano perdió también 13 vehículos blindados de combate (incluidos MaxxPro y HMMWV), más de 70 automóviles, 13 piezas de artillería, 10 estaciones de guerra electrónica y 31 depósitos de municiones.
La defensa antiaérea rusa derribó 7 bombas aéreas guiadas, 2 cohetes del sistema Himars de producción estadounidense y abatieron 530 drones ucranianos de ala fija.
"Todos los objetivos designados fueron alcanzados", informó la Defensa rusa.
Rusia continúa, desde el 24 de febrero de 2022, su operación militar especial, cuyos objetivos son proteger a la población de un genocidio por parte de Kiev y atajar los riesgos para la seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.