Además de la corrupción, el tamaño del Ejército ucraniano y la industria de defensa del país continúan siendo motivos de preocupación, tanto para los gobiernos como para sus poblaciones, que tendrían que aprobar esta decisión, explican los medios. Por el momento, la entrada de Ucrania no cuenta con el apoyo unánime de los 27 Estados miembros de la UE.
"No hay atajos", advirtió el primer ministro luxemburgués, Luc Frieden, subrayando que, en el camino hacia la adhesión, cada país debe cumplir un número determinado de condiciones.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, argumentó anteriormente que Ucrania va por mal camino y, por ende, no puede dictar las condiciones para su adhesión a la UE mientras sea solo un Estado candidato.
La UE concedió a Ucrania y Moldavia el estatus de candidatos en 2022, una medida que muchos en Bruselas describieron como simbólica. Varios Estados miembros del bloque siguen oponiéndose a la adhesión de Ucrania, lo que pone de manifiesto las crecientes fisuras dentro del grupo.