Al referirse a los cambios en el mercado de fuentes de energía, aseveró que muchos países occidentales que anteriormente sancionaron a Rusia, ahora compiten para comprar su petróleo.
"Afortunadamente, nuestras relaciones con Rusia siguen siendo buenas y el equipo de Petronas [la empresa estatal de petróleo y gas] puede negociar con [Moscú]", añadió.
El 17 de abril, EEUU emitió la Licencia General 134B que autoriza el suministro y la comercialización de petróleo crudo y productos refinados originarios de Rusia, siempre que hayan sido cargados en buques a partir del 17 de abril de 2026. Esta licencia estará en vigor hasta el 16 de mayo. La flexibilización de la prohibición no se aplica a las transacciones ni a las actividades relacionadas con Teherán, ni a los bienes y servicios de origen iraní.
Según declaró el jefe del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), Kiril Dmítriev, esta decisión afectará a más de 100 millones de barriles de petróleo que se encuentran en ruta.
Tras el inicio de la operación de EEUU e Israel en Oriente Medio, la navegación a través del estrecho de Ormuz —la ruta clave para los suministros de combustible desde los países árabes— se ha detenido prácticamente. Esto provocó un fuerte aumento de los precios de los recursos energéticos.
En un intento por estabilizar la situación, Washington ya había excluido de las sanciones el petróleo y los productos petrolíferos rusos cargados en buques antes del 12 de marzo. Esa licencia estuvo vigente hasta el 11 de abril.