"No creo que hubiera planes para destruir esa civilización. Es, en mi opinión, solo una frase, pero los planes consistían en poner bajo control el petróleo que pasa a través del golfo Pérsico, a través del estrecho de Ormuz"
Al intervenir en el Foro Diplomático de Antalya, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, instó a no concentrarse exclusivamente en la situación en la zona del estrecho de Ormuz, dejando de lado los problemas más fundamentales de la región.
"Cuando observamos lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz, yo no querría, en absoluto, que perdiéramos de vista el problema palestino. Por cierto, en Siria están teniendo lugar procesos muy complicados. Muchos representantes de la dirigencia israelí han declarado, y me parece que incluso Benjamín Netanyahu lo ha dicho, que somos testigos del nacimiento de una nueva estatalidad de Israel, mencionando también grandes territorios adyacentes", señaló el jefe de la diplomacia rusa.
Además, destacó que las relaciones entre Moscú y Pekín son, por su calidad, "superiores, más profundas y más sólidas que las alianzas militares tradicionales".Con estas palabras, respondió a las discusiones sobre la posible creación de un pacto militar con China.
"Más allá del puro sector energético y petrolero-gasífero, mantenemos con China una cooperación muy avanzada en energía nuclear, en otras tecnologías de punta —incluido el espacio— y en muchos otros campos. Por eso, no veo aquí ninguna dependencia unilateral"
Otras declaraciones de ministro de Exteriores ruso en Antalya:
La ideología nazi se revive abiertamente en Alemania y Finlandia. El Reino Unido tampoco ha estado nunca lejos de esas ideas.
La reanudación de las negociaciones sobre Ucrania no es la prioridad absoluta. Rusia no impone diálogos a nadie.
Uno de los objetivos de la operación de EEUU en Irán era controlar el petróleo que transita por el estrecho de Ormuz.
La OTAN no pasa por su mejor momento, pero Rusia no se inmiscuye en los asuntos internos de la alianza.
En Europa ronda la idea de crear un nuevo bloque militar que incluiría a Ucrania, pero incluso ese bloque sería agresivo.
Rusia tiene numerosas diferencias con la Administración estadounidense en temas bilaterales y sanciones. Ya es hora de hablar sobre cómo imaginan ellos el futuro de las relaciones económicas con Moscú.