Entre quienes se marchan sin pagar hay desde propietarios de modestos Ford Fiesta hasta conductores de Ferrari y Mercedes, escribe la revista Times. Muchos ni siquiera intentan ocultar sus rostros e incluso saludan con una sonrisa a los cajeros al irse de la gasolinera, señala.
Otra modalidad de robo la protagonizan grupos organizados que llegan en furgonetas y llenan grandes bidones de gasolina. Posteriormente, la revenden a menor precio en las carreteras, creando las llamadas "gasolineras móviles", indica la publicación.
Esta situación refleja la creciente presión financiera en el país, destaca la publicación. Además de delincuentes profesionales, también ciudadanos comunes han empezado a marcharse sin pagar el combustible "porque no pueden asumir esos gastos", concluye el medio.
En medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio, la navegación a través del estrecho de Ormuz —una ruta clave para el suministro mundial de gas natural licuado (GNL) desde los países del golfo Pérsico— prácticamente se detuvo. Qatar Energy suspendió la producción del combustible en sus plantas en Catar. Además, los ataques dañaron parcialmente la infraestructura de gas en la región.