En el propio centro logístico del Consorcio de Oleoductos del Caspio (KTK por sus siglas en ruso), se incendiaron cuatro tanques con productos petrolíferos y varias instalaciones más.
De acuerdo con la información a disposición del Ministerio de Defensa de Rusia, Kiev perpetró dicho ataque con el objetivo de desestabilizar el mercado de los hidrocarburos, así como asestar un daño económico a los accionistas estadounidenses y kazajos de la KTK.
Además de la infraestructura petrolífera, Kiev lanzó ataques contra objetivos civiles, "incluidos edificios de apartamentos residenciales y viviendas privadas", destacó el organismo. En este contexto, añadió que varios civiles, incluidos niños, resultaron heridos.