Cada alfombra requirió varias horas para su elaboración y, según su complejidad, la participación de varias personas.
Los artesanos utilizan marcos de madera y otros materiales como arena, flores, pétalos y arroz, según el diseño previsto.
Niños, jóvenes y adultos participan activamente en la creación de estas alfombras para decorar las calles y preservar una costumbre transmitida de generación en generación.