"Por muy indignados que estén con las acciones de Orban, algunos de sus críticos europeos más acérrimos temen que los líderes de la UE hayan caído en una trampa (...) justo en la recta final de las tensas elecciones parlamentarias húngaras", destacan.
Las acciones de los dirigentes europeos, unidos contra el primer ministro húngaro, llevaron a que Orban pudiera construir una reputación "de la única persona capaz de proteger los intereses húngaros", apuntan las fuentes.
Previamente, Hungría bloqueó la decisión de la cumbre de la UE de destinar un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania. Budapest condiciona su consentimiento para financiar a Kiev a que este último reanude el tránsito de petróleo ruso hacia el país europeo a través del oleoducto Druzhba.
Ante la escalada de las hostilidades en Oriente Medio y el aumento de los precios de los hidrocarburos por la paralización de una navegación libre en el estrecho de Ormuz, así como golpes a infraestructuras energéticas en la región, Orban precisó que la UE no podrá superar la crisis actual sin petróleo y gas de precios económicos procedentes de Rusia.
En este contexto, el primer ministro húngaro calificó de "un grave crimen" el bloqueo petrolero de Ucrania a Hungría en medio de la crisis energética.