La corresponsal de Sputnik en La Habana reporta cómo vive la isla en medio de las limitaciones de combustible y tales medidas como la reducción de la semana laboral, las limitaciones en la venta de gasolina y diésel, la priorización del teletrabajo y la facilitación a las empresas privadas para la importación de su propio combustible.
El plan de emergencia para el enfrentamiento a la carencia de hidrocarburos comprende, además, la distribución de paneles solares, la reducción del personal en los centros de salud, sin comprometer la calidad de la atención, y la implementación de clases semipresenciales en las universidades.
El impacto inmediato
Los efectos del cerco energético sin precedentes impuesto por EEUU a Cuba resultan hoy perceptibles en las calles, con una disminución significativa del tránsito de vehículos particulares y del transporte urbano, mientras varias aerolíneas internacionales cancelaron sus vuelos ante la imposibilidad de reabastecerse de combustible.
En la realidad cotidiana, esta medida de recrudecimiento aplicada por la administración estadounidense se traduce en apagones que superan con frecuencia las 20 horas diarias en varias regiones del país, situación que golpea todos los ámbitos de la vida y acelera el deterioro de una economía ya frágil.
Sectores productivos como la agricultura, la industria y los servicios, ya golpeados desde hace varios años, se ven obligados a detener o reducir operaciones por falta de electricidad e hidrocarburos, lo que alimenta la inflación, el desabastecimiento y el malestar social, en un contexto donde no hay certeza respecto a la durabilidad de este escenario.
Aunque existe una apuesta de las autoridades nacionales por la generación eléctrica a partir de recursos naturales propios (sol, agua, aire), la isla solo es capaz de producir actualmente el 40% de la energía que necesita.
Al inicio de esta semana, los comercios privados en La Habana continuaron con la venta habitual y aún no se percibe un incremento en los precios, al menos de alimentos y aseo. Otra realidad describe el poco transporte privado que recorre las avenidas capitalinas.
"Los precios de los taxis por los cielos, la gente está resolviendo más o menos con los triciclos eléctricos", comentó una residente a Sputnik.
Este propósito de ahogar más a Cuba, a partir de la declaración del país caribeño como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad estadounidense, ha generado múltiples expresiones. Por un lado, el gobierno defiende la soberanía y la búsqueda de mecanismos de resistencia, al tiempo que tiende la mano a una posible negociación con Washington, sin comprometer principios como la autodeterminación y la no injerencia.
¿Qué opina la población?
La ciudadanía percibe el escenario actual desde dos perspectivas principales, por un lado, la resistencia frente a esta nueva amenaza, sin claudicar, y, por el otro, el agobio extra que supone esta agresión de Washington, mientras repite el discurso que interesa a la Casa Blanca, donde el estado cubano es el responsable de todos los males.
Luisa García González, quien labora en una escuela primaria del municipio habanero de Playa, expresó a Sputnik que existe preocupación en la sociedad e insistió en la necesidad de estar informados.
"Trabajo en un centro educativo y allí se han tomado todas las medidas para permanecer en nuestros puestos, sin ningún tipo de problema o afectación", dice.
En su opinión, lo principal es "mantenernos firmes y continuar la lucha porque esta es la Revolución de nosotros, debemos seguir adelante".
Sobre el tema, la ama de casa Beatriz Rodríguez opinó a Sputnik que, tras conocer la estrategia impulsada por las autoridades cubanas, su inquietud fundamental radica en el agravamiento de las condiciones ya existentes, como el incremento de los precios de los productos de la canasta básica o la escasez de medicamentos.
Además, afirmó que ante la carencia de combustible ha disminuido la recogida de desechos sólidos con lo cual aumenta la proliferación de enfermedades, y el transporte de manera general para el traslado entre municipios y provincias; sumado al empeoramiento de la situación energética nacional cuyo resultado inmediato son los apagones.
Por su parte, el joven empresario Andy Gutiérrez aseguró a Sputnik que actualmente "existe mucha incertidumbre y ansiedad sobre lo que pasará en las próximas semanas y meses, cada día parece más difícil e incierto que el anterior, pensamos que la situación no podía empeorar y vamos ahora cuesta abajo".
"Recientemente comentaba con amigos que nunca había visto a ningún presidente de Estados Unidos ejercer tanta presión directa contra Cuba. Eso, en un escenario ya de crisis económica, ha acrecentado nuestros problemas internos", agregó.
Santiago Espinosa Bejerano, profesor auxiliar e investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), refirió a Sputnik que la Casa Blanca "mantiene la intención de convertir al hemisferio occidental en un infierno, a partir del despliegue militar naval en el área del Caribe, como una demostración de fuerza dirigida hacia toda la región".
"Nuestra isla no tiene ni de asomo los inmensos recursos que poseen otras naciones del área como Venezuela, México o Colombia, pero nosotros hemos constituido una espina muy dolorosa que el enemigo ha intentado sacarse por todos los medios posibles", indicó.
En su opinión, la existencia de una administración agresiva que no respeta el derecho internacional e intenta imponer sus criterios desde la postura de gendarme planetario, "aumenta el peligro sobre la isla".
La esperanza sigue viva
Para el profesor titular Luis René Fernández Tabío estas acciones de recrudecimiento del bloqueo y guerra híbrida contra la mayor de las Antillas, con énfasis en temas muy sensibles, están dirigidas a crear una situación mucho más difícil en la realidad económica y social cubana, "con el propósito de facilitar una intervención y realizar el tan deseado cambio de régimen".
"Es un momento complejo, pero se han adoptado estrategias para hacerle frente. La propia característica del sistema cubano de tener un control sobre los recursos permite, aun en condiciones muy complicadas como esta, administrarlos de manera racional para garantizar en un nivel mínimo la subsistencia del país, evitando los peores efectos de esta situación", subrayó a Sputnik.
Consideró que "vamos a salir" como ya ha sucedido en ocasiones anteriores, entre ellas, el denominado Periodo Especial, acontecido desde comienzos de la década de 1990 tras la caída de la Unión Soviética.
"Muchos comparan aquella crisis con esta, pero creo que ahora hay experiencia, condiciones y posibilidad, a partir de nuestros propios esfuerzos y la solidaridad internacional”, afirmó.
Mencionó que naciones como Rusia, China y México expresaron su voluntad de colaborar con la isla y, en el caso del país azteca, ya se concretó el envío de 814 toneladas de ayuda humanitaria.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
También tenemos una cuenta en la red social rusa VK.