En 1963, cuando era gobernador del Estado, Lacerda defendió la intervención para interrumpir el gobierno del presidente Joao Goulart, elegido democráticamente. Por ello, se le considera uno de los iniciadores del golpe militar de 1964.
En una entrevista a un periódico de EEUU de la época, Lacerda sugirió a los EEUU la posibilidad de suspender la ayuda económica a Brasil y abogó por una intervención estadounidense para interrumpir el Gobierno de Joao Goulart, bajo el pretexto de la amenaza comunista.
En una entrevista a un periódico de EEUU de la época, Lacerda sugirió a los EEUU la posibilidad de suspender la ayuda económica a Brasil y abogó por una intervención estadounidense para interrumpir el Gobierno de Joao Goulart, bajo el pretexto de la amenaza comunista.