Luchó en tres grandes revoluciones del siglo XVIII:
La Guerra de Independencia de los Estados Unidos.
La Revolución Francesa.
La Campaña de Venezuela en 1812, la primera gran ofensiva militar por la independencia de su tierra natal.
Sin embargo, su momento crucial en Venezuela fue trágico. Tras una serie de reveses militares, firmó la Capitulación de San Mateo en 1812 para salvar al movimiento patriota.
Este acto, visto como una traición por jóvenes oficiales como Simón Bolívar, llevó a su arresto. Entregado a las autoridades españolas, pasó sus últimos cuatro años en prisión, donde murió, olvidado y enfermo, en 1816.
Aunque no vio concretada su gran visión continental, su legado como ideólogo, internacionalista y precursor fue fundamental para inspirar a los libertadores que finalmente lograrían la independencia.