La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum afirmó que es la Fiscalía quien debe explicar por qué definió como "acto terrorista" la explosión ocurrida en esta región del occidente del país, donde el crimen organizado opera desde hace décadas.
Y aunque todavía el organismo no da ninguna explicación al respecto, queda la duda sobre por qué una acción de este tipo no es considerada por el Gobierno de México como terrorismo, en momentos en que las autoridades llevan a cabo un gran operativo de seguridad en Michoacán a raíz del asesinato del alcalde Carlos Manzo, cuya masacre conmocionó a la nación y puso en evidencia la presencia que tienen los criminales en varias zonas de México.
Para el experto, las autoridades federales prefieren no calificar el delito como "terrorismo" para "evitar que haya consecuencias a nivel geopolítico" en la relación con Estados Unidos, que de por sí es tensa por temas como la migración irregular y el tráfico de drogas. Desde que el presidente Donald Trump arribó a la Casa Blanca por segunda ocasión, ha presionado constantemente al Gobierno de México —sobre todo con amenazas arancelarias— para que haga más en el combate al narcotráfico.
Una clasificación de este hecho como "terrorismo" implciaría, señala Guerrero Baena, "alimentar esta narrativa estadounidense" de que el país está controlado plenamente por los cárteles, en momentos en que Washington, además, mantiene un amplio despliegue militar en el Caribe bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico.
"Además, [la designación de terrorismo] no ayudaría en la narrativa del Gobierno de México de que se está ejerciendo un combate estratégico [contra los cárteles]", observa el consultor.
Guerrero Baena afirma que, aunque hasta el momento no se sabe con certeza total si el ataque estuvo dirigido a las fuerzas de seguridad comunitarias locales o a la población civil, la realidad es que sí existen elementos suficientes para iniciar una investigación en la línea de un acto terrorista.
"El tipo de armamento utilizado, la forma en que se cometió [el ataque], la planeación detrás y el contexto de la guerra que existe entre diversas empresas criminales, específicamente entre el cártel Jalisco Nueva Generación y Cárteles Unidos, son elementos suficientes para que se clasifique de ese modo", concluye el especialista.
El 20 de febrero pasado, el Departamento de Estado de EEUU designó como "organizaciones terroristas extranjeras" y "terroristas globales especialmente designados" a grupos criminales que operan en algunos países de América Latina, como la Mara Salvatrucha (MS-13), cártel de Sinaloa, cártel Jalisco Nueva Generación” (CJNG), el cártel del Noreste (CDN), la Nueva Familia Michoacana (LNFM), el cártel de Golfo (CDG) y Cárteles Unidos (CU).