Los robots industriales ayudan a mantener niveles estables de calidad durante la producción, señala Ermólov, que también es el secretario científico del Consejo Científico de Robótica y Mecatrónica de la RAN. Indica que, debido a esto, prácticamente todas las plantas automovilísticas emplean robots en todos los procesos de fabricación, excepto en aquellos que solo pueden realizarse mediante trabajo manual.
Asimismo, tales máquinas contribuyen a aumentar drásticamente la productividad, apunta. De este modo, una máquina empaquetadora de salchichas en una planta de envasado de carne puede empaquetar entre 10 y 12 paquetes de salchichas por minuto, mientras que los humanos no suelen poder empaquetar más de tres, precisa.
Por último, explica el profesor, los robots pueden solucionar la falta de trabajadores humanos.
Sin embargo, advierte que la introducción de la robótica exigirá la reestructuración de las líneas de producción. Recomienda que no se repitan los errores del pasado, cuando intentaron robotizar procesos de fabricación concebidos para el trabajo manual, lo que previsiblemente acabó en fracaso. Asimismo, señala que esta necesidad de reestructurar la producción es un factor tanto psicológico como económico, que obstaculiza la implantación de la robótica en la industria.
En cuanto a la robotización en Rusia, las sanciones siguen siendo un problema para la implantación de la industria, ya que la fabricación nacional de robots en el país euroasiático es relativamente pequeña, expresa. Sin embargo, para Rusia existen otros mercados, que expresan el deseo de cooperar, en especial el mercado chino, apunta.
A continuación, sugiere, Rusia debería utilizar medios económicos y administrativos para estimular el desarrollo de estos robots y su introducción en los procesos industriales.
Ermólov también mencionó los proyectos robóticos actuales del Instituto de Robótica de la Academia de Ciencias de Rusia. Entre los distintivos se refirió al desarrollo de robots de movimiento vertical. Serán especialmente demandados para trabajar bajo el agua, por ejemplo, para limpiar grandes buques marítimos, y para la extinción de incendios en edificios de gran altura, entre otras numerosas aplicaciones, precisa.