En este análisis se reflexiona sobre el presunto declive de lo que era conocido como "el viejo continente" gracias a la actual
crisis económica, militar y demográfica que enfrenta la región, liderada por élites que, según el experto, no han estado a la altura de los problemas en muchas ocasiones.
"Europa, en otro tiempo el continente más rico y avanzado del mundo, está acabada. Su humillante caída es demasiado evidente para el resto del mundo, si no para los ilusos europeos”, añade el artículo.
También dice que, a pesar de que también está en decadencia, Estados Unidos está en una mejor situación que Europa, pues aún le queda el suficiente espíritu capitalista y emprendedor, así como un amor por la ciencia, la meritocracia y la tecnología, factores que podrían ayudarle a superar sus problemas actuales.
El analista advierte que la población de ese continente
envejecerá drásticamente, impulsada por el colapso de la tasa de natalidad. Asimismo, estima que
los Estados del bienestar implosionarán con un
aumento vertiginoso de los impuestos a los jóvenes para pagar la sanidad y las pensiones de los mayores.
Sobre la juventud europea, destaca que les conviene más mudarse a Estados Unidos, donde pagarán menos impuestos y tendrán menos posibilidades de vivir en medio de "una guerra total".
Además de los problemas antes mencionados, en opinión del analista, los gobiernos del continente están afectando sectores de la
agricultura, mientras que otros están destruyendo parte de su industria y no han logrado desarrollar tecnología de categoría mundial para competir con Norteamérica y Asia.
Otra gran preocupación, afirma Heath, es que varios países de Europa, como sus principales potencias Francia y Alemania, no tienen Ejércitos poderosos y la mayor parte del continente está desmilitarizado y su defensa depende en gran medida de Washington.