Negocios son negocios
Transferencias a fondo perdido y préstamos reembolsables para los Estados. Son las dos partes que contempla el dinero europeo, y la primera de ellas, es la que afecta a las arcas del club de los Veintisiete.
Sin embargo, los socios deberán devolver el dinero de los créditos que se prestan en unas condiciones ventajosas: exactamente las mismas a las que la Comisión Europea lo obtiene en los mercados, por lo que no suponen mayores dolores de cabeza para la caja de Bruselas.
Pero donde el bloque comunitario realmente se la juega es en las transferencias. Los 421.000 millones de euros que recibirán los Veintisiete a fondo perdido no emergen de debajo de las piedras, ni caen de los árboles: provienen del mercado, de esa deuda mancomunada que los Estados han permitido emitir a la Comisión Europea.
Se estima que a esos 421.000 millones de capital, se le sumen 222.000 millones en intereses, lo que arrojaría un total de 643.000 millones de euros, ’pequeños’ detalles.
Unos agujeros en las arcas que finalmente acabarán pagando los ciudadanos de a pie. Estos préstamos "se están haciendo con nocturnidad y alevosía", según el analista internacional Eduardo Luque.
El analista incide en que sobre estas enormes cifras, "han hipotecado el futuro, no sólo de la Unión Europea, si es que sobrevive a toda la crisis que la envuelve en este momento, sino que, sobre todo, van a recaer a espaldas de los Estados, y a espaldas de los ciudadanos y normalmente en más pobres".