Políticos europeos, personajes secundarios
Este tipo de calificativos hacia la comunidad política de la Unión Europea en general, que se ha venido expandiendo en el bloque comunitario, y también a extramuros, entre la ciudadanía, se ha visto más que confirmado este pasado fin de semana, cuando todo el mundo constaba, una vez más, de qué está hecha la diplomacia europea, sino de violencia y beligerancia.
Y es que tras reunirse con el actor que funge de presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, Borrell se despachó a gusto, y con el 'gusto' con el que suele hacerlo. Y para eso, se sirvió de Twitter, esa misma que proscribió para siempre al expresidente de EEUU Donald Trump, so pretexto de incitar a la violencia. Bueno, no es que Borrell incite a la violencia, es mucho peor: es un diplomático que exige la guerra.
"Esta guerra se ganará en el campo de batalla. Están en curso € 500 millones adicionales del EPF [Eurpean Peace Facility]. Las entregas de armas se adaptarán a las necesidades de Ucrania", tuiteó el sábado 9 de abril Josep Borrell. Dicho de otra forma, su estilo diplomático es la guerra.
Entre bellaco y Guasón
Bellaco: Que es malo moralmente y ruin; en especial, que comete delitos. Luque incide en que Borrell "tiene que justificar sus enormes emolumentos diciendo algunas auténticas bellaquerías, como es en este caso".
El analista detalla que "este personaje [Borrell] necesita, de tanto en tanto, salir en la televisión y hacer gala del cargo que ostenta, y de los 300.000 euros que cobra al año. Estamos hablando de una suma muy importante para un señor que no tiene realmente un peso específico en la política exterior de Europa, puesto que cada país la resuelve [sus asuntos exteriores] en su fuero interno".
Por si le faltaba guasa a la cosa, tal como lo afirma en su tuit, se utilizará dinero del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz [European Peace Facility], para proveer de armas a Ucrania.
"Es difícil de calificar la indigencia intelectual de estos personajes que están demostrando, no sólo el señor Josep Borrell, sino que hay un elenco de presidentes y altos dignatarios a nivel europeo, cuya capacidad es harta limitada. Estamos viviendo en una Unión Europea que en realidad es una desunión europea casi perpetua. Entonces, tenemos personajes realmente muy secundarios, con escasas habilidades políticas y diplomáticas de todo tipo, que realmente no dan la talla en cuanto al cargo que ostentan y ejecutan", sentencia Luque.
"Que el representante de la diplomacia europea únicamente apueste por la guerra, demuestra que efectivamente la diplomacia europea no cuenta para nada, que está en función de lo que diga el hermano mayor, EEUU, que es el que marca el instrumento a la política europea, y sobre todo, a la política ucraniana. Zelenski no llega a acuerdos con Rusia, sencillamente porque no le dejan. Porque a pesar de la derrota militar del Ejército ucraniano, a pesar de lo que diga el señor Borrell, que de militar no tiene absolutamente nada, realmente no saben qué decir, puesto que tienen que estar continuamente mirando hacia atrás, a lo que diga el Departamento de Estado de EEUU, que son los que mandan en la política exterior de la UE", remacha el experto.
"Por lo tanto, este personaje tiene que salir, de tanto en tanto, con una declaración altisonante, puesto que evidentemente tiene que justificar su sueldo. Esto es lo que realmente está pasando", concluye Eduardo Luque.