"Por si alguien dudaba de la eficiencia de nuestro modelo, el pasado año se erradicó la cifra de 9.457 hectáreas, superando en más de 400 hectáreas el objetivo planteado (…) y este año planteamos la erradicación de 10.000 hectáreas", dijo el gobernante.
El inicio de la campaña de erradicación, a cargo de una fuerza especial policial-militar, se realizó en un acto en una base antidrogas en la región cocalera de Chapare (centro), transmitido por la televisión estatal.
El gobernante destacó que la destrucción de cocales excedentarios, concertada entre el Gobierno y los productores, era uno de los pilares de la política antidrogas boliviana, en la que no interviene la DEA, agencia antinarcóticos estadounidense.
"No necesitamos de la guerra internacional contra las drogas para que el movimiento campesino-cocalero contribuya a la disminución de los volúmenes de producción de la hoja de coca", aseguró Arce.
El nuevo programa anual de destrucción de cocales fue puesto en marcha antes de que se publique el balance cocalero de 2021, que considera tanto los cultivos destruidos como las nuevas plantaciones.
En 2020, año de crisis política tras el derrocamiento de Evo Morales (2006-2019) y de inicio de la pandemia de COVID-19, Bolivia destruyó solo 2.177 hectáreas de cocales, la extensión más baja en décadas, para cerrar esa gestión con 29.400 hectáreas, según Naciones Unidas.
La ley boliviana vigente desde 2017 estipula un máximo de 22.000 hectáreas de coca en todo el país.
¡No te pierdas las noticias más importantes!
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).