Rusia y China, en el marco de la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a Pekín, aprobaron una declaración conjunta sobre las relaciones internacionales. Entre otras cosas, la declaración afirma que Moscú considera que Taiwán es una parte integral de China y se opone a la independencia de la isla.
"En respuesta a la 'Declaración conjunta de Rusia y China sobre las relaciones internacionales (...)', el Ministerio de Exteriores expresa su protesta, y también condena a las palabras falsas que vulneran la soberanía de la República de China (Taiwán)", destaca la declaración.
La declaración de también indicó que "Taiwán y la República Popular de China no se rigen mutuamente, y el Gobierno chino nunca ha gobernado" la isla.
"El Gobierno chino no tiene derecho a representar a Taiwán a nivel internacional y no debe obligar a otros países, organizaciones internacionales y empresas internacionales, en contra de sus deseos y hechos, a hacer comentarios falsos, utilizando su principio inventado de una sola China", enfatizó el comunicado.
Las relaciones entre Pekín y Taipéi quedaron suspendidas en 1949, después de que las fuerzas del partido nacionalista chino Kuomintang, encabezado por Chiang Kai-shek, sufrieran una derrota en la guerra civil contra el Partido Comunista de China y se trasladaran a la isla de Taiwán.
Los vínculos entre Taiwán y la China continental solo se restablecieron a nivel empresarial e informal a fines de la década de 1980.
China considera a Taiwán como su provincia rebelde, pese a que la isla se independizó y cuenta con el apoyo del gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea.