Apenas 430 millones de dólares, de un total de 7.500 millones que Moldavia le debe a Gazprom por el suministro del gas natural, corresponden a los territorios bajo control de Chisinau, mientras que la parte leonina es de la República autoproclamada que se estableció en 1992 en las zonas rusohablantes de la ribera oriental del Dniéster, según la presidenta moldava, Maia Sandu.
Krasnoselski afirmó que Transnistria está dispuesta a "estudiar con Gazprom las opciones del pago", pero precisó que "se necesita un contrato directo para liquidar la deuda".
"Podría ser cualquier plazo, lo importante es la aceptación de pagar esa deuda que no rechazamos", aseguró.
Según Krasnoselski, Transnistria había solicitado al Gobierno moldavo una licencia para cerrar contrato directo con Gazprom, sin respuesta hasta hoy.
"De hecho, se trata de una negativa (...) Moldavia se comporta de una manera ambigüa. Por un lado, se resisten a concedernos autonomía para que paguemos el gas directamente a Rusia, y por otro, dicen que la deuda no es de ellos", lamentó el dirigente transnistrio.
El presidente de la empresa Moldovagaz, Vadim Ceban, se pronunció anteriormente por encontrar una solución política al problema de la deuda que Transnistria acumula por el suministro del gas desde Rusia.