"Cualquier intento de politizar el deporte, pretextando los llamados "derechos y libertades de la persona", contradice el espíritu de la Carta Olímpica, China se opone decididamente a tales pretensiones", dijo.
El diplomático constató el logro del consenso entre China y Japón en cuanto al apoyo mutuo en la celebración de los Juegos.
"China desarrolló los máximos esfuerzos para respaldar a Japón en la celebración de los Juegos Olímpicos, y ahora Japón debe cumplir la palabra dada", agregó.
El periódico Sankei, al referirse a numerosas fuentes gubernamentales, informó estos días que es muy probable que Japón se abstenga de enviar a miembros del Gobierno para asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín, agregando que la decisión definitiva se tomará considerando la actitud de otros miembros del Grupo de los Siete.
China había enviado al Tokio olímpico a Gou Zhongwen, director de la Administración General de Deportes, por lo cual en el Gobierno nipón creían necesario como "una respuesta de cortesía" delegar a un miembro del Gobierno para presenciar los JJOO de Pekín.
Pero en medio de las crecientes críticas occidentales por la supuesta violación de derechos humanos en China, en Tokio se impuso la opinión de con que la presencia del primer ministro o el ministro de Exteriores de Japón en la ceremonia de inauguración de los Juegos de Pekín se emitiría una "señal falsa" a la comunidad internacional.
Mientras tanto se baraja la propuesta de delegar al jefe del Comité Olímpico Nacional, Yasuhiro Yamashita, quien no es miembro del Gobierno, pero por otra parte encabeza el CON de Japón, por lo que de hecho se iguala en el cargo ocupado a Gou Zhongwen, puesto que la Administración General de Deportes, que éste dirige, administra también el Comité Olímpico de China.