"En el corto plazo, creemos que para poder mejorar la situación, tener más eficacia, sería muy útil tener algunos miembros de Policía Militar apoyando a la [Policía] Metropolitana, exclusivamente para estas funciones: control y requisa para desarme, y patrullaje conjunto de algunas zonas especialmente críticas", dijo López en rueda de prensa.
La alcaldesa hizo la petición al Ejército y al Gobierno Nacional, ante la oleada de robos con violencia —que últimamente terminan en homicidio—, que se han presentado en los últimos meses en la capital colombiana. Principalmente, de teléfonos móviles y bicicletas.
El mes pasado, el Ministerio de Defensa anunció la asignación de 1.500 policías más para Bogotá, con el fin de hacer frente a la inseguridad.
"Si pudieran ser 2.000 miembros de la Policía Militar, para poder hacer patrullaje conjunto con la Policía Metropolitana en zonas críticas y puntos de control y desarme, sería extraordinario. Esperamos a que ellos nos confirmen", agregó López.
El refuerzo iría sobre todo para las zonas comerciales de Usaquén, Suba y Chapinero (norte); Kennedy (sur), entre otras.
Pese al requerimiento, la alcaldesa descartó que se trate de una militarización: "Tener 17.000 miembros de la Policía, y un apoyo de 500, 1.000 o 2.000 miembros de Policía Militar, no es militarización. El grueso de la vigilancia, como le corresponde, lo va a seguir haciendo la Policía Metropolitana", insistió.