"Tenía una reunión en un equipo de trabajo en mi oficina. Salía de mi apartamento y a una calle, mi motorista me manifiesta que había una persona esperando desde hace mucho tiempo. (...) A calle y media, empieza el primer disparo y siguen más. Él me dice: 'Es un atentado'. Yo me agacho y eso me salvó la vida, porque los disparos llegaron hasta donde yo iba sentada", afirmó Ayala en entrevista con Blu Radio.
La funcionaria desconoce un posible motivo para el atentado que ocurrió en la mañana del jueves, 2 de septiembre, cerca al centro de esta ciudad del oeste de Colombia. Según su conductor, los sujetos que dispararon iban en una moto.
El vehículo en el que se transportaban las víctimas (Ayala y su conductor) no era blindado.
"No tengo ningún tipo de situación personal que pudiera dar origen a un atentado como tal", agregó, aunque especificó que su trabajo es "complejo", porque evalúa "el manejo del recurso público".
Tras el hecho, Ayala se puso en contacto con la Policía y Alcaldía de Cali, así como con funcionarios de la Unidad Nacional de Protección, que le definirán si tiene derecho a escolta.
Por el momento, funcionarios locales le adjudicaron un "esquema de seguridad", agregó.