"Se requieren facilidades sustanciales para que las personas que aquí trabajan no pierdan el tiempo con el papeleo y disfruten de un régimen tributario único debido a las complicadas condiciones climáticas del trabajo en las islas. En primer término, estamos hablando de la posibilidad de establecer aquí una zona franca", declaró Mishusin al reunirse este lunes con ejecutivos de empresas pesqueras en Iturup, una de las cuatro islas que son objeto del contencioso territorial entre Moscú y Tokio.
3 de marzo 2021, 10:53 GMT
El Gobierno, según él, también se plantea desgravar a las empresas que trabajan e invierten en las Kuriles. Mishustin aclaró que se refiere a las compañías que invierten en los renglones esenciales, no a los intermediarios financieros ni a los productores de bebidas alcohólicas.
"No podemos establecer aquí un paraíso fiscal", dijo
Según el primer ministro, sería posible plantearse la eliminación de los impuestos sobre el beneficio, el patrimonio, las tierras, los medios de transporte, así como el IVA en las Kuriles, pero no del impuesto sobre la renta de las personas físicas.
Un régimen económico especial, en opinión del primer ministro, impulsaría la actividad empresarial y podría despertar el interés de inversores foráneos, entre ellos Japón, hacia el archipiélago.
A su regreso a la capital rusa, Mishustin planea discutir con el presidente Vladímir Putin el paquete de medidas correspondientes que, aseguró, "no tienen precedentes".
Mientras, el ministro portavoz del Gobierno japonés, Katsunobu Kato, dijo este lunes que Tokio protestaría por la visita de Mishustin, al calificarla de "muy lamentable" y contraria a la postura oficial de su país hacia el problema de los "territorios del norte".
Durante décadas, Tokio ha condicionado la firma del tratado de paz con Rusia, asunto pendiente desde 1945 a la recuperación de cuatro islas del archipiélago de las Kuriles: Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai.
Japón se escuda en el Tratado Bilateral de Comercio y Fronteras que firmó con Rusia el 7 de febrero de 1855.
Moscú, a su vez, subraya que esos territorios fueron traspasados a la Unión Soviética por acuerdos internacionales al término de la Segunda Guerra Mundial y que Rusia asumió su soberanía como sucesora legal de la URSS.