"Estamos aquí reunidos para rendir tributo al presidente Jovenel Moise asesinado durante la noche del 6 al 7 de julio, con todos aquellos que han decidido decir unas palabras en este momento tan doloroso", dijo al comenzar el portavoz del Gobierno, Frantz Exantus, en el Museo Nacional de Panteón Haitiano.
Varios ministros alabaron la gestión de Moise, un presidente profundamente impopular que enfrentó masivas protestas antigubernamentales desde mediados de 2018.
Claude Joseph, quien hasta este 20 de julio fungirá como primer ministro interino, aseguró que el mandatario tenía la convicción política y social de luchar contra las oligarquías del país.
Joseph, que fue renovado en su puesto de canciller bajo la administración del nuevo primer ministro Ariel Henry, también pidió la unión de las fuerzas opositoras, políticas y sociales para reconstruir la nación
"Su lucha por las desigualdades sociales en el país debe continuar", manifestó el funcionario, que horas después del magnicidio se autonombró presidente provisional.
Los homenajes deben continuar el 22 y el 23 de julio, y el Gobierno proclamó esos dos días como feriados.
Los funerales nacionales se celebrarán en Cabo Haitiano, al norte del país, y podrían no contar con el financiamiento estatal, según el anuncio de la primera dama Martine Ethienne.
En un comunicado divulgado por su oficina expresó los deseos de costear las honras fúnebres, aunque con el respeto, solemnidad y dignidad propia de su rango de jefe de Estado.
Los homenajes al presidente iniciaron en la misma jornada de juramentación del primer ministro Ariel Henry, y cuando varias fuerzas políticas y sociales reclaman la formación de un Gobierno de consenso y rechazan las elecciones.