"Estamos constatando con pesar que el aterrizaje forzoso en Minsk del avión de Ryanair ha servido a la Unión Europea como un nuevo pretexto para seguir presionando a Bielorrusia", dijo en una sesión informativa para los medios.
Bruselas no quiso esperar las conclusiones de la investigación de lo sucedido, iniciada por la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO), e hizo caso omiso a las explicaciones que dio el 26 de mayo el presidente de Bielorrusia, recordó.
El pasado 23 de mayo, un avión de la aerolínea irlandesa Ryanair con más de 120 pasajeros, que cubría la ruta de Atenas a Vilna, realizó un aterrizaje de emergencia en Minsk por un aviso de bomba, que no se confirmó.
Los defensores de derechos humanos bielorrusos comunicaron que a bordo de ese avión viajaba el disidente Román Protasévich, uno de los fundadores del opositor canal de Telegram Nexta, considerado extremista en Bielorrusia.
El disidente fue detenido durante el control de documentos en Minsk.
Protasévich, cuyos canales en Telegram fueron clave para coordinar las protestas postelectorales en Bielorrusia, es acusado de varios delitos, incluida la organización de disturbios públicos.
Bielorrusia declaró que el mensaje sobre la bomba llegó al correo electrónico del aeropuerto de Minsk. El comandante de la Fuerza Aérea y de las Tropas de Defensa Antiaérea de Bielorrusia, Ígor Gólub, informó que el capitán del avión tomó él mismo la decisión de aterrizar en Minsk y que no hubo ninguna coerción ni desvío del avión.
3 de junio 2021, 18:36 GMT
Más tarde se publicó el texto de la conversación entre el controlador aéreo bielorruso y el piloto del Ryanair, que no contiene ningunas amenazas dirigidas a la tripulación.
Los países de la UE declararon que Minsk hizo aterrizar el avión con un pretexto inventado, y prohibieron a las compañías de aviación bielorrusas sobrevolar sus territorios, así como estudian imponer sanciones adicionales contra Minsk.
Varias compañías aéreas europeas decidieron efectuar vuelos esquivando el espacio aéreo y los aeropuertos de Bielorrusia.
La búsqueda de Snowden en Viena
El 3 de julio de 2013, el avión del presidente boliviano Evo Morales, con rumbo desde Moscú, tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en Austria luego de que España, Italia, Francia y Portugal cerraran su espacio aéreo al avión.
Se sospechaba que el exagente de la CIA Edward Snowden se encontraba a bordo de la nave presidencial boliviana, motivo por el cual EEUU solicitó revisar la aeronave. Las autoridades austriacas abordaron el avión con permiso de Evo Morales en el aeropuerto de Viena. Snowden no fue hallado a bordo. Madrid, París, Roma y Lisboa se disculparon posteriormente con La Paz.