Sánchez pidió durante una rueda de prensa que se aplique "una enorme dosis de sentido común", pues "aunque no sean vacunas homologadas en el continente europeo, no deberían ser un obstáculo entre continentes o para la entrada en este caso en el continente europeo".
Junto a su par argentino, Alberto Fernández, el gobernante español reconoció que este es un debate "dentro del seno de la UE".
Los dos mandatarios pidieron también que se liberalizara la producción de vacunas para favorecer su acceso a todos los países.